Mensaje por JohnWoolf » 07 Dic 2012 22:08
Edito. Sí, Nemesianus ha dicho lo que estaba escribiendo. De acuerdo.
Mi opción es poner menos énfasis en los aumentos y más en otros aspectos.
La calidad de la óptica, así como el control del paralaje, ofrecen más ventajas que los aumentos puros y duros. Aspectos como la definición, el contraste, la luz, etc, ayudan a ver bien y no conllevan las pegas que aporta la magnificación elevada; ésta no sólo hace más grande la imagen sino que multiplica efectos tan dañinos como la reverberación y el pulso (la primera la sufrimos menos en caza -y más en tiro- porque recechamos mucho menos con calor, pero el segundo está ahí cada vez). Quien ha recechado contra una pedrera con el sol en el ángulo preciso sabe que con muchos aumentos es como si te metieran un foco por el ojo.
La retícula tipo Duplex (o Plex o similares) también colabora porque no tapa demasiado animal. Me refiero a los diferentes modelos que tienen la cruceta fina como continuación de palos un poco más gruesos. Más finas, como las FCH que usamos en competición, no son recomendables porque se pierden muchas veces.
De la misma importancia son un buen apoyo y una correcta técnica de tiro. Vi fallar una cabra a escasos 80 metros porque el cazador se empeñó primero en tirar arrodillado y luego clavó el codo en la pierna en lugar de sacarlo hacia delante. Tampoco se pasó la correa ... Eso está en un extremo de la falta de apoyo estable, pero es muy ilustrativo. Sea en bípode, trípode, mochila, hombro del compañero, etc, el arma ha de estar perfectamente quieta (aquí hay un tema que abordaremos en otro momento, y que es el dejar que apunte por su propia naturaleza o forzar el rifle y hacer que apunte contra ella ... ya vendrá). Si tengo un buen apoyo no me importa que el animal se vea relativamente pequeño mientras pueda tener la retícula quieta sobre él; el ideal (lo sé, quimérico) es la quietud de los apoyos en la mesa de BR.
Una técnica depurada (y desde luego un disparador de calidad) permite hacer un tiro sin tirones, gatillazos ni estremecimientos. Una adaptación hombre-arma permite reducir aumentos porque en la sinergia de todos los factores son los de menor importancia en términos relativos.
De mayor importancia si cabe es conocer la trayectoria de la bala que se tira. Primero y principal, la bala que se va a tirar a más de 200-230 metros en un cartucho standard ( y de unos 240-270 en un cartucho magnum) ha de tener un coeficiente balístico alto. No importa cómo la tengas en tiro, a partir de esa distancia primero la bala se estabiliza y poco después empieza a caer. Dulcemente en algunos casos, pero a caer; y cuando llega a su último tercio de recorrido útil (ya hablamos de esas distancias exageradas a las que ya no se debe tirar casi nunca) todas las balas caen muchos cmts en pocos metros. Se trata de dominar la trayectoria de la bala que se tira. De saber a qué altura se encuentra en cada distancia. Para 300 metros una B-Tip es mucho más adecuada que una Partition, por ejemplo. Todo eso es más importante que ver bien los detalles del animal.
Mis aumentos y mis distancias: mi límite autoimpuesto está en torno a 300 metros. No tengo sarrios, pero he visto muchos. Otros animales se pueden -y se deben- cazar dentro de ese rango. He matado a 140 metros con 3X y a más de 350 con 8X. Para entre unos 100 y 200 me siento bien con de 4X a 7X. Con 10X a 300 no siempre me siento cómodo, pero reconozco que según los casos puede ser la proporción orientativa. De verdad que creo que más aumentos ya están dentro de una caza muy, muy especializada (dando por sentado que el cazador sabe lo que se hace) y que no creo que sea la que hacemos normalmente en España.
Saludos.
JW.
Edito. Sí, Nemesianus ha dicho lo que estaba escribiendo. De acuerdo.
Mi opción es poner menos énfasis en los aumentos y más en otros aspectos.
La calidad de la óptica, así como el control del paralaje, ofrecen más ventajas que los aumentos puros y duros. Aspectos como la definición, el contraste, la luz, etc, ayudan a ver bien y no conllevan las pegas que aporta la magnificación elevada; ésta no sólo hace más grande la imagen sino que multiplica efectos tan dañinos como la reverberación y el pulso (la primera la sufrimos menos en caza -y más en tiro- porque recechamos mucho menos con calor, pero el segundo está ahí cada vez). Quien ha recechado contra una pedrera con el sol en el ángulo preciso sabe que con muchos aumentos es como si te metieran un foco por el ojo.
La retícula tipo Duplex (o Plex o similares) también colabora porque no tapa demasiado animal. Me refiero a los diferentes modelos que tienen la cruceta fina como continuación de palos un poco más gruesos. Más finas, como las FCH que usamos en competición, no son recomendables porque se pierden muchas veces.
De la misma importancia son un buen apoyo y una correcta técnica de tiro. Vi fallar una cabra a escasos 80 metros porque el cazador se empeñó primero en tirar arrodillado y luego clavó el codo en la pierna en lugar de sacarlo hacia delante. Tampoco se pasó la correa ... Eso está en un extremo de la falta de apoyo estable, pero es muy ilustrativo. Sea en bípode, trípode, mochila, hombro del compañero, etc, el arma ha de estar perfectamente quieta (aquí hay un tema que abordaremos en otro momento, y que es el dejar que apunte por su propia naturaleza o forzar el rifle y hacer que apunte contra ella ... ya vendrá). Si tengo un buen apoyo no me importa que el animal se vea relativamente pequeño mientras pueda tener la retícula quieta sobre él; el ideal (lo sé, quimérico) es la quietud de los apoyos en la mesa de BR.
Una técnica depurada (y desde luego un disparador de calidad) permite hacer un tiro sin tirones, gatillazos ni estremecimientos. Una adaptación hombre-arma permite reducir aumentos porque en la sinergia de todos los factores son los de menor importancia en términos relativos.
De mayor importancia si cabe es conocer la trayectoria de la bala que se tira. Primero y principal, la bala que se va a tirar a más de 200-230 metros en un cartucho standard ( y de unos 240-270 en un cartucho magnum) ha de tener un coeficiente balístico alto. No importa cómo la tengas en tiro, a partir de esa distancia primero la bala se estabiliza y poco después empieza a caer. Dulcemente en algunos casos, pero a caer; y cuando llega a su último tercio de recorrido útil (ya hablamos de esas distancias exageradas a las que ya no se debe tirar casi nunca) todas las balas caen muchos cmts en pocos metros. Se trata de dominar la trayectoria de la bala que se tira. De saber a qué altura se encuentra en cada distancia. Para 300 metros una B-Tip es mucho más adecuada que una Partition, por ejemplo. Todo eso es más importante que ver bien los detalles del animal.
Mis aumentos y mis distancias: mi límite autoimpuesto está en torno a 300 metros. No tengo sarrios, pero he visto muchos. Otros animales se pueden -y se deben- cazar dentro de ese rango. He matado a 140 metros con 3X y a más de 350 con 8X. Para entre unos 100 y 200 me siento bien con de 4X a 7X. Con 10X a 300 no siempre me siento cómodo, pero reconozco que según los casos puede ser la proporción orientativa. De verdad que creo que más aumentos ya están dentro de una caza muy, muy especializada (dando por sentado que el cazador sabe lo que se hace) y que no creo que sea la que hacemos normalmente en España.
Saludos.
JW.