Misto, en parte tienes razón. El paso de estría es lo que directamente determina la velocidad de giro y por tanto la estabilización de proyectiles largos, pero afirmarlo como “no necesitas un cañón más largo” es incompleto. Un cañón más largo no cambia el paso, pero sí puede aumentar la velocidad de salida y por tanto las RPM, lo que ayuda a estabilizar el proyectil. La corrección real viene de usar la regla de Miller/Greenhill o una calculadora para la bala concreta; si el paso es demasiado lento, aumentar la longitud del cañón usualmente no es suficiente para estabilizar un proyectil muy largo. Sin embargo, un cañon muy corto puede que no llegue imprimir la velocidad suficiente al proyectil para su correcta estabilización.
Además, un .300wm necesita un cañon largo y pólvoras lentas porque al iniciar el cartucho, al impactar la aguja en el mixto, se empieza a quemar la pólvora, y la onda de quemado va avanzando poco a poco en una vaina bastante larga. El proyectil, normalmente con un peso superior a 200gr, tiene una inercia que hay que vencer y su ingreso en las estrías del cañon. Si se usará una pólvora muy rápida, el aumento de la presión en la recámara podría hacerla estallar. Está presión no puede ser superior a 62366 psi. Con un cañon largo permites que el proyectil vaya cogiendo velocidad, según se va quemando la pólvora y aumentando la presión de los gases que lo empujan.
Hay unos standard en la fabricación de los rifles según su calibre. Normalmente la industria coincide en ponerles más o menos el mismo twist, longitud de cañon y presión que acepta la recámara... No es por antojo.
Insisto que por eso hay diversos calibres y cada cual debe elegir cuál le viene mejor.
Ya que he puesto está parrafada entro a comentar cual fue mi opción personal y porque.
Hace poco que me hice cazador, pues me metió mi mujer, que lo es de toda la vida. Pensaba que solo me gustaba dispararle al papel hasta el día que probé la caza y algo escrito en mi genoma se despertó. A pesar de eso, elegí un rifle compatible con el tiro deportivo: un tikka t3x de cañon pesado en calibre .308. Me estrené con el y funciono a las mil maravillas con un gamo y un cochino. Sin embargo, el rifle pesaba mucho de la zona delantera y me costaba mucho levantar el rifle y seguir la carretera del bicho en el visor. Como Tikka me tenía enamorado, en especial su cerrojo, quise comprarme otro pero en madera. No vi más que el Tikka t3x hunter y después de echarme lo a la cara en la armeria decidí que ese sería el mío.
Para la elección del calibre, mi mujer me aconsejó que eligiera el mismo que el suyo, para poder compartir munición. El .30-06 tenía el cañon de 56 cm (aunque las especificaciones digan 57 cm) y pesaba unos 3 kg. Manejable y ligero ¡Perfecto!
Para estar seguro de que ese era el calibre, pensando que tan solo iba a tener un rifle, le pregunté a un prestigioso maestro armero, aficionado también a la caza y al tiro deportivo. Me aconsejó sin dudarlo el .30-06, pues tiene potencia de sobra para toda la fauna ibérica, sirve para recechos, munición barata y variada y rifle muy cómodo de llevar y usar con un retroceso no muy alto, para poder repetir el tiro en caso necesario (además da menos miedo su patada y se tira mejor

).
Para rizar el rizo, me metí en la recarga, y llego a velocidades de salida en proyectiles de 165gr iguales a un .300wm en munición comercial, por lo que según la recarga es como si tuviera un .308, un .30-06 o un .300wm. Es lo más polivalente que puedo llegar a imaginar que puede ser un rifle.
Un saludo!
