Mensaje por varego » 23 Oct 2007 12:55
A lo mejor es que eres padre, Pepetnt. Y por la edad de tus hijos creo que eres de una generación (muy parecida a la mía) en la que nuestros padres podían dejarnos "sueltos" al salir del colegio y estar toda la tarde jugando por la calle sin más problemas que un rasponazo en las rodillas por caerte haciendo el burro. Y eso ahora (salvando algunas zonas rurales) es algo impensable. Los nuevos tipos de delincuencia importados de otros lugares, el aumento de la violencia en general y la pérdida de sentido de palabras como respeto, cuidado o convivencia hace que los jóvenes de hoy en día (y por extensión nosotros, sus padres) tengan muchos peligros rondandoles cada día. ¿Solución? No tengo ni idea, dentro de nuestras posibilidades, educar y concienciar a nuestros hijos para que no acaben convirtiéndose ellos en el problema (seguro que la mayoría de padres de esa gentuza adolescente son gente estupenda, trabajadora y respetuosa de las leyes). ¿Para defenderlos? Pues confiar en la seguridad proporcionada por el estado (ya sabéis, el conocido "Virgencita, virgencita que me quede como estoy") y tratar en lo posible, respetando su independencia y privacidad, de conocer todos sus movimientos. Ahora, reconozco que no sabría que hacer si unos malnacidos de esos atacaran a mi hijita o abusaran de ella de cualquier forma.
A lo mejor es que eres padre, Pepetnt. Y por la edad de tus hijos creo que eres de una generación (muy parecida a la mía) en la que nuestros padres podían dejarnos "sueltos" al salir del colegio y estar toda la tarde jugando por la calle sin más problemas que un rasponazo en las rodillas por caerte haciendo el burro. Y eso ahora (salvando algunas zonas rurales) es algo impensable. Los nuevos tipos de delincuencia importados de otros lugares, el aumento de la violencia en general y la pérdida de sentido de palabras como respeto, cuidado o convivencia hace que los jóvenes de hoy en día (y por extensión nosotros, sus padres) tengan muchos peligros rondandoles cada día. ¿Solución? No tengo ni idea, dentro de nuestras posibilidades, educar y concienciar a nuestros hijos para que no acaben convirtiéndose ellos en el problema (seguro que la mayoría de padres de esa gentuza adolescente son gente estupenda, trabajadora y respetuosa de las leyes). ¿Para defenderlos? Pues confiar en la seguridad proporcionada por el estado (ya sabéis, el conocido "Virgencita, virgencita que me quede como estoy") y tratar en lo posible, respetando su independencia y privacidad, de conocer todos sus movimientos. Ahora, reconozco que no sabría que hacer si unos malnacidos de esos atacaran a mi hijita o abusaran de ella de cualquier forma.