Mensaje por Hernan2 » 04 Jun 2020 10:44
Como parecía una continuación o ampliación de la excelente película El Submarino (1981), estuve viendo varios capítulos de esta serie. Concluyo que la he dejado de ver al 5º episodio por lo que voy a comentar:
A priori la ambientación parece buena, especialmente los exteriores en la Rochelle, cuya base de submarinos se encuentra todavía hoy en un estado parecido al que estaba en la Segunda Guerra Mundial. Para diversificar la trama con respecto a la historia de la vida submarina hay también una trama paralela en tierra entre la protagonista, el oficial de la Gestapo y la Resistencia. En cuanto a esta trama está llena de concesiones a la corrección política actual, incluyendo una exótica relación de amor lésbico, entre la protagonista, alemana miembro de la administración militar de la base, y una miembro de la resistencia.
Con respecto a la trama del submarino, aunque está algo mejor contada, la verdad es que resulta puro disparate entre oficiales y marineros malos malísimos, un absurdo motín a bordo encabezado por un capitán al que acaban de intercambiar con un prisionero y comportamientos más propios de una nave pirata del siglo XVII que de un submarino alemán de la SGM. ¿Se sabe de algún motín a bordo de un submarino alemán? No conozco ninguno.
En fin, que sólo les falta sacar la bandera del Día del Orgullo Gay y ponérsela al submarino.
Totalmente prescindible.
Como parecía una continuación o ampliación de la excelente película El Submarino (1981), estuve viendo varios capítulos de esta serie. Concluyo que la he dejado de ver al 5º episodio por lo que voy a comentar:
A priori la ambientación parece buena, especialmente los exteriores en la Rochelle, cuya base de submarinos se encuentra todavía hoy en un estado parecido al que estaba en la Segunda Guerra Mundial. Para diversificar la trama con respecto a la historia de la vida submarina hay también una trama paralela en tierra entre la protagonista, el oficial de la Gestapo y la Resistencia. En cuanto a esta trama está llena de concesiones a la corrección política actual, incluyendo una exótica relación de amor lésbico, entre la protagonista, alemana miembro de la administración militar de la base, y una miembro de la resistencia.
Con respecto a la trama del submarino, aunque está algo mejor contada, la verdad es que resulta puro disparate entre oficiales y marineros malos malísimos, un absurdo motín a bordo encabezado por un capitán al que acaban de intercambiar con un prisionero y comportamientos más propios de una nave pirata del siglo XVII que de un submarino alemán de la SGM. ¿Se sabe de algún motín a bordo de un submarino alemán? No conozco ninguno.
En fin, que sólo les falta sacar la bandera del Día del Orgullo Gay y ponérsela al submarino.
Totalmente prescindible.