Mensaje por JohnWoolf » 16 Oct 2011 14:09
Como bien se ha dicho, el cañón corto en el plano táctico responde a planteamientos urbanos, distintos a los del combate militar, tradicionalmente en campo abierto o desde un "vantage point" o posición dominante. Hasta ese momento siempre se habían desarrollado rifles de cañón largo y casi siempre bull. El ejemplo típico fue el del Winchester 70, al que para iniciar la fase principal de la guerra de Vietnam se instaló cañones de 24" y 26", la mayoría acanalados en 2/3 como la famosa foto del US Marine que apunta sentado y los brazos cruzados. Ese fue el rifle que usó casi siempre Carlos Hathcock, por cierto. Era un 30-06 y no creo que la diferencia de 11 mm de vaina comparado con el 7,62X51 sea suficiente motivo. Para entonces ya se dominaba la ratio de expansión, que es la ratio entre el volumen total compuesto por el de la vaina + el del ánima y sólo el volumen de la vaina.
El número de pulgadas es, de todos los factores que aporta el cañón, el que menos influye en la precisión. Otros, como la perfecta alineación con la recámara, perfecto refrentado, correcto uso de la relación radio de giro/peso de bala, indexación y particularmente el ángulo de la garganta a las estrías, son más importantes para la precisión. Aparte, claro está, de temas como bedding, etc, que no son objeto de este hilo.
El concepto de cañón corto como apto para precisión se desarrolló con la creación de los cartuchos PPC. Pindell y Parmisano no sólo crearon sus cartuchos sino también un sistema en el que el cañón corto y grueso era uno de los pilares.
No sólo funciona bien un cañón corto y grueso. Recuerdo que no hace muchos años que un Remington 700 con cañón relativamente corto pero más fino de lo normal y aflautado en .308 W ganó el Cto. de España de Caza, una modalidad de Bench-Rest.
Sin embargo, el largo de cañón tiene una cierta relación con la precisión en cuanto que la velocidad es uno de los componentes del Coeficiente Balístico, que no es una cifra absoluta sino relativamente variable. Y como a más CB más capacidad de penetrar en el aire y d eresistir el aire lateral, eso beneficia la precisión. Pero no es una precisión pura, sino derivada.
Y siempre digo que los tiradores de competición o aficionados en general podemos hacer que un arma determinada tire mejor con munición recargada que con munición original al poder ajustar la carga y el proyectil a sus condiciones, cosa que los francotiradores tienen prohibido.
Saludos.
JW.
Como bien se ha dicho, el cañón corto en el plano táctico responde a planteamientos urbanos, distintos a los del combate militar, tradicionalmente en campo abierto o desde un "vantage point" o posición dominante. Hasta ese momento siempre se habían desarrollado rifles de cañón largo y casi siempre bull. El ejemplo típico fue el del Winchester 70, al que para iniciar la fase principal de la guerra de Vietnam se instaló cañones de 24" y 26", la mayoría acanalados en 2/3 como la famosa foto del US Marine que apunta sentado y los brazos cruzados. Ese fue el rifle que usó casi siempre Carlos Hathcock, por cierto. Era un 30-06 y no creo que la diferencia de 11 mm de vaina comparado con el 7,62X51 sea suficiente motivo. Para entonces ya se dominaba la ratio de expansión, que es la ratio entre el volumen total compuesto por el de la vaina + el del ánima y sólo el volumen de la vaina.
El número de pulgadas es, de todos los factores que aporta el cañón, el que menos influye en la precisión. Otros, como la perfecta alineación con la recámara, perfecto refrentado, correcto uso de la relación radio de giro/peso de bala, indexación y particularmente el ángulo de la garganta a las estrías, son más importantes para la precisión. Aparte, claro está, de temas como bedding, etc, que no son objeto de este hilo.
El concepto de cañón corto como apto para precisión se desarrolló con la creación de los cartuchos PPC. Pindell y Parmisano no sólo crearon sus cartuchos sino también un sistema en el que el cañón corto y grueso era uno de los pilares.
No sólo funciona bien un cañón corto y grueso. Recuerdo que no hace muchos años que un Remington 700 con cañón relativamente corto pero más fino de lo normal y aflautado en .308 W ganó el Cto. de España de Caza, una modalidad de Bench-Rest.
Sin embargo, el largo de cañón tiene una cierta relación con la precisión en cuanto que la velocidad es uno de los componentes del Coeficiente Balístico, que no es una cifra absoluta sino relativamente variable. Y como a más CB más capacidad de penetrar en el aire y d eresistir el aire lateral, eso beneficia la precisión. Pero no es una precisión pura, sino derivada.
Y siempre digo que los tiradores de competición o aficionados en general podemos hacer que un arma determinada tire mejor con munición recargada que con munición original al poder ajustar la carga y el proyectil a sus condiciones, cosa que los francotiradores tienen prohibido.
Saludos.
JW.