Mensaje por sopaconondas » 16 Mar 2009 11:43
Los julios de tu arma coinciden con el trabajo necesario para desplazar el pistón en su recorrido. Es decir, la fuerza que opone el resorte multiplicada por la longitud de su desplazamiento. Si conoces el desplazamiento, puedes saber la fuerza que opone.
Esa fuerza, multiplicada por la distancia desde el punto de pivotamiento del cañón, hasta el punto donde se ancla a éste la biela que empuja el émbolo, es el par que se resiste al quebrado del cañón.
La fuerza que tu hagas sobre el cañón, multiplicada por la distancia desde el punto de pivotamiento hasta donde tu pongas la mano, es el par que tu ejerces para quebrar el cañón. A mayor diferencia a tu favor, entre el par que tu ejerces y el que ejerce el embolo, más fácil es quebrar el cañón. Por lo que a más cerca de la boca del cañón, hagas fuerza, más fácil es quebrarlo.
Como aproximación, a mi me sale que un arma de 100 julios, con un resorte de 30 cm que se armara como un cerrojo de mauser, o sea sin intervenir palancas de ningún tipo, opondría en la última parte de su recorrido, casi 35 kilos de resistencia.
Los julios de tu arma coinciden con el trabajo necesario para desplazar el pistón en su recorrido. Es decir, la fuerza que opone el resorte multiplicada por la longitud de su desplazamiento. Si conoces el desplazamiento, puedes saber la fuerza que opone.
Esa fuerza, multiplicada por la distancia desde el punto de pivotamiento del cañón, hasta el punto donde se ancla a éste la biela que empuja el émbolo, es el par que se resiste al quebrado del cañón.
La fuerza que tu hagas sobre el cañón, multiplicada por la distancia desde el punto de pivotamiento hasta donde tu pongas la mano, es el par que tu ejerces para quebrar el cañón. A mayor diferencia a tu favor, entre el par que tu ejerces y el que ejerce el embolo, más fácil es quebrar el cañón. Por lo que a más cerca de la boca del cañón, hagas fuerza, más fácil es quebrarlo.
Como aproximación, a mi me sale que un arma de 100 julios, con un resorte de 30 cm que se armara como un cerrojo de mauser, o sea sin intervenir palancas de ningún tipo, opondría en la última parte de su recorrido, casi 35 kilos de resistencia.