Mensaje por Brugent » 13 May 2013 00:36
Hola Yogi y todos:
Ayer en un mercado callejero de cosas viejas había una caja de viejas herramientas, la mayoría con mangos podridos o sin mangos, a 3 € pieza, pero regateando, como buen comprador desde los 14 años en Los Encantes de Barcelona; mercado de cosas viejas que procede de la Edad media, compré 7 piezas por 12 €:
Un hacha de carnicero como la que nos muestra Yogi, dos martillos, una azadilla, una hacha martillo, un zapapico de un modelo que no había visto y una cizalla con corte de hacha, que jamás había visto, posiblemente una tijera para podar, pero de un modelo desconocido por mi
Todo forjado a mano y no chatarra de bajísima calidad de las tiendas que todos sabemos.
Espero poderos pasar pronto fotos: de momento la azadilla, sin mango, ya ha plantado una tomatera, en la que debe ser su primer contacto con la huerta posiblemente en decenas de años.
Os cuento una anécdota cierta: el arqueólogo de la Diputación de Gerona J.M.L. me contó que hace unos 30 años se identificó en mi pueblo un martillo forjado por los romanos, en el siglo 3º (hace 1700 años) todavía en uso en una masía: ciertamente que el mango en 1700 años se debió cambiar muchas veces, pero el martillo en sí aún estaba en uso pues no había razón para cambiarlo.
El cuerpo de las herramientas como hachas, martillos y azadas estaba compuesto por hierro dulce, de gran maleabilidad y por eso invulnerable a quebrarse con los golpes, aunque una herramienta construida sólo con hierro dulce conservaría poco o nada el filo y si fuese un martillo, enseguida formaría rebabas.
Por contra, se soldaba a la fragua el corte o la superficie de trabajo del martillo constituido, por acero duro que podía tomar un temple muy duro y no poder ser rayado con la lima, pero por contra, frágil.
O sea que los herreros antiguos construían herramientas con un filo muy duro pero con el cuerpo resistente a los golpes.
Cuando el filo se gastaba, el hacha ya no cortaba o la azada se desgastaba rápidamente. entonces llevaban la herramienta al herrero, que soldaba a la fragua un nuevo corte de acero duro templado... y a trabajar de nuevo.
Esto explica que se encuentren herramientas con sellos que nadie sabe a quién corresponden, pues el cuerpo de la herramienta, en hierro dulce, puede tener tranquilamente 500 años y a lo mejor el filo se ha cambiado cien veces y es el hacha que nos dio nuestro padre o abuelo.
Un abuelo ya difunto me mostró un hacha en cuyo sello se leía el nombre del forjador y el pueblo. este hombre tenía inquietudes culturales e investigó mucho, pero el nombre del forjador era muy antiguo y no pudo averiguar nada por culpa de esa antigüedad.
Saludos: DB.
Hola Yogi y todos:
Ayer en un mercado callejero de cosas viejas había una caja de viejas herramientas, la mayoría con mangos podridos o sin mangos, a 3 € pieza, pero regateando, como buen comprador desde los 14 años en Los Encantes de Barcelona; mercado de cosas viejas que procede de la Edad media, compré 7 piezas por 12 €:
Un hacha de carnicero como la que nos muestra Yogi, dos martillos, una azadilla, una hacha martillo, un zapapico de un modelo que no había visto y una cizalla con corte de hacha, que jamás había visto, posiblemente una tijera para podar, pero de un modelo desconocido por mi
Todo forjado a mano y no chatarra de bajísima calidad de las tiendas que todos sabemos.
Espero poderos pasar pronto fotos: de momento la azadilla, sin mango, ya ha plantado una tomatera, en la que debe ser su primer contacto con la huerta posiblemente en decenas de años.
Os cuento una anécdota cierta: el arqueólogo de la Diputación de Gerona J.M.L. me contó que hace unos 30 años se identificó en mi pueblo un martillo forjado por los romanos, en el siglo 3º (hace 1700 años) todavía en uso en una masía: ciertamente que el mango en 1700 años se debió cambiar muchas veces, pero el martillo en sí aún estaba en uso pues no había razón para cambiarlo.
El cuerpo de las herramientas como hachas, martillos y azadas estaba compuesto por hierro dulce, de gran maleabilidad y por eso invulnerable a quebrarse con los golpes, aunque una herramienta construida sólo con hierro dulce conservaría poco o nada el filo y si fuese un martillo, enseguida formaría rebabas.
Por contra, se soldaba a la fragua el corte o la superficie de trabajo del martillo constituido, por acero duro que podía tomar un temple muy duro y no poder ser rayado con la lima, pero por contra, frágil.
O sea que los herreros antiguos construían herramientas con un filo muy duro pero con el cuerpo resistente a los golpes.
Cuando el filo se gastaba, el hacha ya no cortaba o la azada se desgastaba rápidamente. entonces llevaban la herramienta al herrero, que soldaba a la fragua un nuevo corte de acero duro templado... y a trabajar de nuevo.
Esto explica que se encuentren herramientas con sellos que nadie sabe a quién corresponden, pues el cuerpo de la herramienta, en hierro dulce, puede tener tranquilamente 500 años y a lo mejor el filo se ha cambiado cien veces y es el hacha que nos dio nuestro padre o abuelo.
Un abuelo ya difunto me mostró un hacha en cuyo sello se leía el nombre del forjador y el pueblo. este hombre tenía inquietudes culturales e investigó mucho, pero el nombre del forjador era muy antiguo y no pudo averiguar nada por culpa de esa antigüedad.
Saludos: DB.