Mensaje por AlejandroFener » 31 May 2026 13:03
Video publicitario que no descubre nada que no sepamos ya. Los fabricantes de munición norteamericanos sacan continuamente al mercado nuevos calibres que no representan avance substancial alguno sobre lo ya conocido. En el video de hoy aparece el 7mm. Remington Mag., el único que merece la pena considerar, aunque sea un calibre antiguo, pero de eficacia probada. Todo lo demás es marketing puro. La casa Federal, que fabrica una munición de excelente calidad, tanto para escopeta como para caza o defensa personal es muy activa a la hora de lanzar novedades. Por ejemplo, el .327 Federal Magnum para revólver con la idea de desplazar al .38 Special, el .30 Super Carry para pistola semiautomática y substituír al 9x19mm Parabellum o el 7mm. Backcountry para rifle y competir con el 7mm. Remington Magnum, el .300 Winchester Magnum y el .308 Winchester. Está muy bien, no son malos calibres y están respaldados por una firma de la solvencia de Federal. Ahora bien ¿son necesarios? ¿rellenan un hueco o cubren un déficit? La verdad es que no y por eso no han conseguido desplazar a otros formatos muy conocidos y de probada eficacia, aunque sean más antiguos. Aparte de todo esto hay un aspecto importante que suele pasarse por alto y es que tenemos un calibre, en teoría revolucionario, pero es imprescindible disponer de un arma recamarada a esa medida. ¿Cuántos fabricantes están dispuestos a invertir el dinero necesario para incorporar a sus líneas de producción nuevas armas adaptadas a los nuevos calibres? La verdad es que pocas porque la competencia es muy grande y es preciso aquilatar muy bien los costes de producción. Pensemos en tres grandes firmas de armamento: GLOCK, Smith&Wesson y Sig Sauer y en los calibres para pistola y revólver disponibles en el mercado. De memoria puedo citar no menos de 25 distintos, pero estoy seguro que el 90% de la producción de las tres citadas recae en el 9x19mm. Parabellum. Y en revólveres, el 90% de Smith&Wesson se centra en el .38 Special y en el .357 Magnum. Y no hay más. Y si un compañero compra un arma nueva específica para un calibre recién lanzado y luego ese calibre no tiene continuidad ni mercado, corre el peligro de o almacenar un hierro inútil y caro o pasarse al mundo de la recarga e incluso de la fabricación artesanal. Por todo ello y resumiendo, mi opinión coincide con la del viejo refrán español, que "más vale malo conocido, que bueno por conocer".
Video publicitario que no descubre nada que no sepamos ya. Los fabricantes de munición norteamericanos sacan continuamente al mercado nuevos calibres que no representan avance substancial alguno sobre lo ya conocido. En el video de hoy aparece el 7mm. Remington Mag., el único que merece la pena considerar, aunque sea un calibre antiguo, pero de eficacia probada. Todo lo demás es marketing puro. La casa Federal, que fabrica una munición de excelente calidad, tanto para escopeta como para caza o defensa personal es muy activa a la hora de lanzar novedades. Por ejemplo, el .327 Federal Magnum para revólver con la idea de desplazar al .38 Special, el .30 Super Carry para pistola semiautomática y substituír al 9x19mm Parabellum o el 7mm. Backcountry para rifle y competir con el 7mm. Remington Magnum, el .300 Winchester Magnum y el .308 Winchester. Está muy bien, no son malos calibres y están respaldados por una firma de la solvencia de Federal. Ahora bien ¿son necesarios? ¿rellenan un hueco o cubren un déficit? La verdad es que no y por eso no han conseguido desplazar a otros formatos muy conocidos y de probada eficacia, aunque sean más antiguos. Aparte de todo esto hay un aspecto importante que suele pasarse por alto y es que tenemos un calibre, en teoría revolucionario, pero es imprescindible disponer de un arma recamarada a esa medida. ¿Cuántos fabricantes están dispuestos a invertir el dinero necesario para incorporar a sus líneas de producción nuevas armas adaptadas a los nuevos calibres? La verdad es que pocas porque la competencia es muy grande y es preciso aquilatar muy bien los costes de producción. Pensemos en tres grandes firmas de armamento: GLOCK, Smith&Wesson y Sig Sauer y en los calibres para pistola y revólver disponibles en el mercado. De memoria puedo citar no menos de 25 distintos, pero estoy seguro que el 90% de la producción de las tres citadas recae en el 9x19mm. Parabellum. Y en revólveres, el 90% de Smith&Wesson se centra en el .38 Special y en el .357 Magnum. Y no hay más. Y si un compañero compra un arma nueva específica para un calibre recién lanzado y luego ese calibre no tiene continuidad ni mercado, corre el peligro de o almacenar un hierro inútil y caro o pasarse al mundo de la recarga e incluso de la fabricación artesanal. Por todo ello y resumiendo, mi opinión coincide con la del viejo refrán español, que "más vale malo conocido, que bueno por conocer".