Mensaje por J_A_P » 17 Jul 2007 21:40
Sin duda deben mejorar, tanto por parte de las propias armerías -con ofertas, variedad, precio, atención...- como por parte de la Administración, facilitándoles las cosas en muchos aspectos y también directamente a los aficionados.
Muchas no pueden vivir sólo de la caza y el tiro, metiendo la pesca para compensar, lo cual es lógico siendo dos actividades con puntos comunes, pero además bastantes incluyen al resto de deportes, con lo que se desvirtúa la esencia de la clásica armería (caza, tiro, pesca) y también la profesionalidad del armero, que pasa a ser un dependiente común que vende de todo, sin más interés que el dinero.
Conozco muchas de estas "tiendas", donde encuentras lo mínimo en stock y lo que puedas solicitar, si no lo tienen y les compensa económicamente lo piden, y si no te quedas sin ello o lo buscas en otra parte. Casi siempre sin más explicaciones. Hay excepciones, pero pocas y en grandes ciudades, a donde tienes que recurrir si quieres algo específico.
Claro que muchos somos maniáticos y puntillosos, cazando tanto en el monte... como en los establecimientos aquello que se sale de lo corriente y nos seduce profundamente, mientras otros se conforman con cuatro trastos cualquiera.
Sin duda deben mejorar, tanto por parte de las propias armerías -con ofertas, variedad, precio, atención...- como por parte de la Administración, facilitándoles las cosas en muchos aspectos y también directamente a los aficionados.
Muchas no pueden vivir sólo de la caza y el tiro, metiendo la pesca para compensar, lo cual es lógico siendo dos actividades con puntos comunes, pero además bastantes incluyen al resto de deportes, con lo que se desvirtúa la esencia de la clásica armería (caza, tiro, pesca) y también la profesionalidad del armero, que pasa a ser un dependiente común que vende de todo, sin más interés que el dinero.
Conozco muchas de estas "tiendas", donde encuentras lo mínimo en stock y lo que puedas solicitar, si no lo tienen y les compensa económicamente lo piden, y si no te quedas sin ello o lo buscas en otra parte. Casi siempre sin más explicaciones. Hay excepciones, pero pocas y en grandes ciudades, a donde tienes que recurrir si quieres algo específico.
Claro que muchos somos maniáticos y puntillosos, cazando tanto en el monte... como en los establecimientos aquello que se sale de lo corriente y nos seduce profundamente, mientras otros se conforman con cuatro trastos cualquiera.