Mensaje por AlejandroFener » 28 Jun 2017 13:42
Un arma de fuego, incluso una del calibre 22LR supone un enorme elemento disuasorio para cualquier criminal asaltante de tu domicilio. Si a ello le añades el efecto sorpresa, que siempre hay que buscar, la victoria es casi segura. Aparte lo que escribí más arriba existe un elemento trascendental que no siempre es tomado en cuenta. Se trata de elaborar un plan de defensa del domicilio y practicarlo con cierta asiduidad. Ello incluye protección de los puntos débiles de la vivienda, habitaciones seguras, lugares protegidos desde donde hacer fuego, utilización eficaz de la iluminación doméstica para desconcertar al delincuente, ejercicios con linterna táctica, lugares donde establecer una barricada, teléfono móvil siempre al alcance y con la batería cargada para avisar a las FCS, etc. Dos palabras sobre la escopeta del 12: es un arma demoledora a corta distancia, sobre todo cargada con postas. Un disparo con "buckshot" del 00 equivale a una ráfaga de 9 disparos de calibre .30 con un diámetro de dispersión muy conveniente hasta 10 metros, incluso 15. La defensa en domicilio no exigirá mayores distancias, entre otras cosas porque el uso de un arma exige que el criminal constituya un peligro real. No se puede disparar a un delincuente en fuga, por más que nos apetezca, porque en ese caso el concepto de legítima defensa queda vacío de contenido. Ahora bien, el manejo de la escopeta del 12 o del 16 o del 20 exige mucho entrenamiento y cierta capacidad física, no es para todo el mundo. Y hay que tener muy en cuenta el estampido, que en un recinto cerrado va a dejarte temporalmente sordo con toda seguridad y muy probablemente con daño auditivo permanente. Por eso en caso de uso de escopeta, pistola, rifle, etc. es absolutamente imprescindible colocarse antes que nada los protectores de oídos, que deben acompañar siempre al arma. Esta precaución no es tan crítica si se usa un calibre 22LR. Sin duda hará ruido, pero nada que ver con una escopeta o una pistola de 9 Pb.
Un arma de fuego, incluso una del calibre 22LR supone un enorme elemento disuasorio para cualquier criminal asaltante de tu domicilio. Si a ello le añades el efecto sorpresa, que siempre hay que buscar, la victoria es casi segura. Aparte lo que escribí más arriba existe un elemento trascendental que no siempre es tomado en cuenta. Se trata de elaborar un plan de defensa del domicilio y practicarlo con cierta asiduidad. Ello incluye protección de los puntos débiles de la vivienda, habitaciones seguras, lugares protegidos desde donde hacer fuego, utilización eficaz de la iluminación doméstica para desconcertar al delincuente, ejercicios con linterna táctica, lugares donde establecer una barricada, teléfono móvil siempre al alcance y con la batería cargada para avisar a las FCS, etc. Dos palabras sobre la escopeta del 12: es un arma demoledora a corta distancia, sobre todo cargada con postas. Un disparo con "buckshot" del 00 equivale a una ráfaga de 9 disparos de calibre .30 con un diámetro de dispersión muy conveniente hasta 10 metros, incluso 15. La defensa en domicilio no exigirá mayores distancias, entre otras cosas porque el uso de un arma exige que el criminal constituya un peligro real. No se puede disparar a un delincuente en fuga, por más que nos apetezca, porque en ese caso el concepto de legítima defensa queda vacío de contenido. Ahora bien, el manejo de la escopeta del 12 o del 16 o del 20 exige mucho entrenamiento y cierta capacidad física, no es para todo el mundo. Y hay que tener muy en cuenta el estampido, que en un recinto cerrado va a dejarte temporalmente sordo con toda seguridad y muy probablemente con daño auditivo permanente. Por eso en caso de uso de escopeta, pistola, rifle, etc. es absolutamente imprescindible colocarse antes que nada los protectores de oídos, que deben acompañar siempre al arma. Esta precaución no es tan crítica si se usa un calibre 22LR. Sin duda hará ruido, pero nada que ver con una escopeta o una pistola de 9 Pb.