Mensaje por greyghost » 27 Nov 2016 21:42
Una cosa es ingresar en el ejercito, otra muy distinta es tener la certeza que cuando ya estes formado, se le asigne una misión internacional a tu unidad, es mas, en el caso que así fuera, sería bastante extraño que alguien de la unidad pegase un solo tiro, pues la mayor parte de las misiones son de vigilancia fronteriza, reconstruccion, o instrucción, es decir: guardias y trabajo.
Para bien y para mal, estarías en el ejercito español, no en el britanico, USA, canadiense, australiano, neozelandes, etc, poca por no decir ninguna confrontación directa verías (batallas), tal vez alguna escaramuza, atentado o un IED, que desgraciadamente han matado o mutilado a alguno de los nuestros, la verdad es que la mayor parte de las bajas en acción de nuestro ET, se han debido a accidentes de transporte.
Los anteriores compañeros, te han narrado perfectamente cuales son los pasos previos y los esfuerzos que hay que soportar, si crees que tu pasión es el ejercito, es una noble elección, pero olvida las batallitas y la gloria, simplente mira si tus ideales y compromisos vitales se ajustan a los siguientes versos de quien probó las mieles y hieles del oficio de las armas, un tal Calderón de la Barca:
Ese ejército que ves
vago al yelo y al calor,
la república mejor
y más política es
del mundo, en que nadie espere
que ser preferido pueda
por la nobleza que hereda,
sino por la que él adquiere;
porque aquí a la sangre excede
el lugar que uno se hace
y sin mirar cómo nace
se mira cómo procede.
Aquí la necesidad
no es infamia; y si es honrado,
pobre y desnudo un soldado
tiene mayor calidad
que el más galán y lucido;
porque aquí a lo que sospecho,
no adorna el vestido al pecho,
que el pecho adorna al vestido;
Y así, de modestia llenos,
a los más viejos verás,
tratando de ser lo más,
y de parecer lo menos.
Aquí la más principal
hazaña es obedecer,
y el modo cómo ha de ser
es ni pedir ni rehusar.
Aquí, en fin, la cortesía,
el buen trato, la verdad,
la fineza, la lealtad,
el honor, la bizarría;
el crédito, la opinión,
la constancia, la paciencia,
la humildad y la obediencia,
fama, honor y vida son,
caudal de pobres soldados;
que en buena o mala fortuna,
la milicia no es más que una
religión de hombres honrados."
Una cosa es ingresar en el ejercito, otra muy distinta es tener la certeza que cuando ya estes formado, se le asigne una misión internacional a tu unidad, es mas, en el caso que así fuera, sería bastante extraño que alguien de la unidad pegase un solo tiro, pues la mayor parte de las misiones son de vigilancia fronteriza, reconstruccion, o instrucción, es decir: guardias y trabajo.
Para bien y para mal, estarías en el ejercito español, no en el britanico, USA, canadiense, australiano, neozelandes, etc, poca por no decir ninguna confrontación directa verías (batallas), tal vez alguna escaramuza, atentado o un IED, que desgraciadamente han matado o mutilado a alguno de los nuestros, la verdad es que la mayor parte de las bajas en acción de nuestro ET, se han debido a accidentes de transporte.
Los anteriores compañeros, te han narrado perfectamente cuales son los pasos previos y los esfuerzos que hay que soportar, si crees que tu pasión es el ejercito, es una noble elección, pero olvida las batallitas y la gloria, simplente mira si tus ideales y compromisos vitales se ajustan a los siguientes versos de quien probó las mieles y hieles del oficio de las armas, un tal Calderón de la Barca:
Ese ejército que ves
vago al yelo y al calor,
la república mejor
y más política es
del mundo, en que nadie espere
que ser preferido pueda
por la nobleza que hereda,
sino por la que él adquiere;
porque aquí a la sangre excede
el lugar que uno se hace
y sin mirar cómo nace
se mira cómo procede.
Aquí la necesidad
no es infamia; y si es honrado,
pobre y desnudo un soldado
tiene mayor calidad
que el más galán y lucido;
porque aquí a lo que sospecho,
no adorna el vestido al pecho,
que el pecho adorna al vestido;
Y así, de modestia llenos,
a los más viejos verás,
tratando de ser lo más,
y de parecer lo menos.
Aquí la más principal
hazaña es obedecer,
y el modo cómo ha de ser
es ni pedir ni rehusar.
Aquí, en fin, la cortesía,
el buen trato, la verdad,
la fineza, la lealtad,
el honor, la bizarría;
el crédito, la opinión,
la constancia, la paciencia,
la humildad y la obediencia,
fama, honor y vida son,
caudal de pobres soldados;
que en buena o mala fortuna,
la milicia no es más que una
religión de hombres honrados."