Mensaje por EduardoLaporta » 08 Ene 2013 03:55
Puede sonar extremista, pero el mejor amigo que tuve nunca fue un Setter Irlandés.
Milito, mi amigo peludo, donde estés: nunca te agradeceré lo suficiente los diez años de amistad que me regalaste.
Todo lo que diga Arturo, la nobleza al paroxismo gracioso y un millón de cosas más, hasta banalidades como la belleza, en cada gesto, aquél animal me lo mostró en su máxima expresión.
Un perro. Nada más. (nada más y nada menos!!!!)
Era de raza pura y qué, adoptado igualmente. Le dí para pienso para los padres al dueño.
Hace tres años que murió y es extraño si un día no me acuerdo de él casi físicamente, su olor, su voz, cuando giraba la cabeza, esa mirada... esa mirada, cojones.
Perdonadme, pero lo tengo que decir. Él dormía en el umbral de mi cuarto, no le gustaba ser coñón. Tenía una buena colchoneta. Durante diez años no me fui a dormir sin pasar media hora o más tiempo hipnotizándolo a base de caricias. No caricias mariconas no: le repasaba las articulaciones, los músculos -a los siete años ganaba limpiamente carreras cortas a una liebre- y si lo había visto flojo le daba friegas. No soy cazador. Siempre lo comento, tengo un coto, un campo de tiro, tenía aquél perro, me encanta la balística y las armas. Pero no soy cazador.
Yo suelo ser rabioso. Mi madre os diría que mantengáis las manos lejos de mi boca, si os invitase a tomar café con pastas. Yo tenía una amiga algo loca, una amiga actriz que vivía en un pedazo de piso en la costanilla de San Luis en Madrid, un sexto modernista lleno de vanos hacia el Palacio Real o Nacional no sé, un Palacio cojonudo (soy de Huesca). Nos conocíamos desde críos a causa de unos campamentos en Asturias ¡¡¡de piragüismo!! Fui a verla a Madrid en un Ford Fiesta trucado -qué jóvenes éramos y qué barata iba la gasofa- antes de salir pasé por casa de un colega en Zaragoza a recoger un manuscrito de un embrión de novela que había escrito. Al mirarlo a la cara y ver exactamente uno de los trolls de "David el gnomo" supe que el viaje iba a ser divertido.
Nunca he visto atardecer tanto tiempo. Me parecía que iba en un Concorde viajando en sentido anti horario. No iba tan rápido. La luz, la tierra roja de Goya, la alquimia de los riegos musulmanes aprovechando los cauces de agonizantes ríos, las ruinas de los castillos y los cerros desarmados de erosión que los simulaban llenaban mis ojos. Un subnormal con un bmw 530 gasofa quiso jugar y cuando me la hizo - paró de 200km/h en seco conmigo atrás- agradecí no tener ABS ni dirección asistida. Más o menos resumiendo digamos que pasé en dos ruedas al lado de aquel cabrón y luego no recuerdo cómo controlé el Fiesta. En la siguiente zona de servicios paré para mear y comer callos (hay que estar en Castilla para comerlos) Allí lo ví. Era un crío con traje de oficial de Aire. Después de vernos desapareció el pique. Hasta Guadalajara fuí detrás a velocidad de crucero que por razones obvias de juventud no voy a mencionar. No volvió a frenar así y me avisaba con los warning en las frenadas o curvas algo putas. La autovía Zaragoza-Madrid tiene curvas bien jodidas. Yo me sentía seguro en mi pequeño biturbo. No, no hay Fiestas biturbo. Te lo tienes que hacer.
Al final le ofrecí una suma a un taxista de Madrid para que condujese delante de mí hasta la dirección.
Tuvimos que dejar el pequeño coche de rally fuera de Toledo: mucho ruido para la Semana Santa.
Pero toda esta cojonada es para decir que el perro era joven y ella, mi amiga actriz (hizo publicidad de Loewe) en una de sus cartas -se empeñaba en hacer un cuadro con acuarela y luego escribir sus locuras encima-, aunque nunca conoció en persona a Milito siempre decía: "Acaricia al perro Eduardo, te hace bien."
Sólo Dios sabe la razón que tenía.
Y que no me encuentre uno de esos hijos de puta que dejan animales en gasolineras o se me lleva de recuerdo en el parabrís!!!!
Acostumbro, y es la mejor terapia, a a adelantar el duelo y sentir la enorme falta de los seres queridos cuando están vivos. Para aprovechar. Es eso que sabeis. Ir a la cama y pensar en ellos, vivos, cojones, no seáis capullos y amad.
No soltéis lágrimas a deshora.
La Inteligencia el fuego y la alegría
Se hicieron Setter Irlandés
Para que yo no estuviera solo.
Un saludo a todos/as los que quisieron a un perro. Los que sintieron el amor de un perro.
Puede sonar extremista, pero el mejor amigo que tuve nunca fue un Setter Irlandés.
Milito, mi amigo peludo, donde estés: nunca te agradeceré lo suficiente los diez años de amistad que me regalaste.
Todo lo que diga Arturo, la nobleza al paroxismo gracioso y un millón de cosas más, hasta banalidades como la belleza, en cada gesto, aquél animal me lo mostró en su máxima expresión.
Un perro. Nada más. (nada más y nada menos!!!!)
Era de raza pura y qué, adoptado igualmente. Le dí para pienso para los padres al dueño.
Hace tres años que murió y es extraño si un día no me acuerdo de él casi físicamente, su olor, su voz, cuando giraba la cabeza, esa mirada... esa mirada, cojones.
Perdonadme, pero lo tengo que decir. Él dormía en el umbral de mi cuarto, no le gustaba ser coñón. Tenía una buena colchoneta. Durante diez años no me fui a dormir sin pasar media hora o más tiempo hipnotizándolo a base de caricias. No caricias mariconas no: le repasaba las articulaciones, los músculos -a los siete años ganaba limpiamente carreras cortas a una liebre- y si lo había visto flojo le daba friegas. No soy cazador. Siempre lo comento, tengo un coto, un campo de tiro, tenía aquél perro, me encanta la balística y las armas. Pero no soy cazador.
Yo suelo ser rabioso. Mi madre os diría que mantengáis las manos lejos de mi boca, si os invitase a tomar café con pastas. Yo tenía una amiga algo loca, una amiga actriz que vivía en un pedazo de piso en la costanilla de San Luis en Madrid, un sexto modernista lleno de vanos hacia el Palacio Real o Nacional no sé, un Palacio cojonudo (soy de Huesca). Nos conocíamos desde críos a causa de unos campamentos en Asturias ¡¡¡de piragüismo!! Fui a verla a Madrid en un Ford Fiesta trucado -qué jóvenes éramos y qué barata iba la gasofa- antes de salir pasé por casa de un colega en Zaragoza a recoger un manuscrito de un embrión de novela que había escrito. Al mirarlo a la cara y ver exactamente uno de los trolls de "David el gnomo" supe que el viaje iba a ser divertido.
Nunca he visto atardecer tanto tiempo. Me parecía que iba en un Concorde viajando en sentido anti horario. No iba tan rápido. La luz, la tierra roja de Goya, la alquimia de los riegos musulmanes aprovechando los cauces de agonizantes ríos, las ruinas de los castillos y los cerros desarmados de erosión que los simulaban llenaban mis ojos. Un subnormal con un bmw 530 gasofa quiso jugar y cuando me la hizo - paró de 200km/h en seco conmigo atrás- agradecí no tener ABS ni dirección asistida. Más o menos resumiendo digamos que pasé en dos ruedas al lado de aquel cabrón y luego no recuerdo cómo controlé el Fiesta. En la siguiente zona de servicios paré para mear y comer callos (hay que estar en Castilla para comerlos) Allí lo ví. Era un crío con traje de oficial de Aire. Después de vernos desapareció el pique. Hasta Guadalajara fuí detrás a velocidad de crucero que por razones obvias de juventud no voy a mencionar. No volvió a frenar así y me avisaba con los warning en las frenadas o curvas algo putas. La autovía Zaragoza-Madrid tiene curvas bien jodidas. Yo me sentía seguro en mi pequeño biturbo. No, no hay Fiestas biturbo. Te lo tienes que hacer.
Al final le ofrecí una suma a un taxista de Madrid para que condujese delante de mí hasta la dirección.
Tuvimos que dejar el pequeño coche de rally fuera de Toledo: mucho ruido para la Semana Santa.
Pero toda esta cojonada es para decir que el perro era joven y ella, mi amiga actriz (hizo publicidad de Loewe) en una de sus cartas -se empeñaba en hacer un cuadro con acuarela y luego escribir sus locuras encima-, aunque nunca conoció en persona a Milito siempre decía: [u][b]"Acaricia al perro Eduardo, te hace bien."[/b][/u]
Sólo Dios sabe la razón que tenía.
Y que no me encuentre uno de esos hijos de puta que dejan animales en gasolineras o se me lleva de recuerdo en el parabrís!!!!
Acostumbro, y es la mejor terapia, a a adelantar el duelo y sentir la enorme falta de los seres queridos cuando están vivos. Para aprovechar. Es eso que sabeis. Ir a la cama y pensar en ellos, vivos, cojones, no seáis capullos y amad.
No soltéis lágrimas a deshora.
La Inteligencia el fuego y la alegría
Se hicieron Setter Irlandés
Para que yo no estuviera solo.
Un saludo a todos/as los que quisieron a un perro. Los que sintieron el amor de un perro.