Mensaje por ZULU-1 » 23 Dic 2007 13:44
2º PARTE
Fue a los pocos días del segundo robo cuando la policía identificó a una de las usuarias del móvil robado, una prostituta de un local de alterne de Torremolinos y que se hace llamar Mari. La mayoría de sus conversaciones captadas son en rumano, por lo que los agentes tuvieron que recurrir constantemente a un traductor jurado. Fue un trabajo minucioso de meses. Según los informes policiales, en el teléfono intervenido se oyen muchas veces alusiones a la venta de perfumes. En varias conversaciones, Mari habla de las colonias con su marido, llamado Curca y encarcelado en la prisión de Alhaurín. Curca la apremia incluso a que las venda rápido porque necesita dinero para salir de prisión. Pero la llamada clave se hace el 16 de marzo del pasado año. Aquel día, Mari "hace mención como autores del robo con lesiones que nos ocupa a unos tales Aurel, Puiu y Florín junto a una cuarta persona", recogen los informes. En la conversación, Mari explica a su pareja: "Yo le puedo decir a la policía que sé que roban, que sé de los perfumes que han robado, que sé que han atracado una perfumería, (
) no quiero que la policía venga a casa porque si viene va a ver las colonias en mi casa y voy a tener yo problemas".
Atraco en directo
¿Qué?
Creo que viene ahora. Lleva pantalones rojos, chaqueta, bolso; pero creo que se ha cambiado de pelo. Es pelirroja. Me parece que tenemos libre. Espera, espera. Sí, es ésta. (
) hay una vieja con un bolso, espera a ver si hay sitio. Venga, que ha levantado eso.
¿Está lejos la vieja?
No, no está lejos. Hay uno que trabaja allí, unos que están en un escaparate de una tienda. ¡Venga, que se puede! ¡Venga!
Esta conversación telefónica fue registrada por la policía el 25 de marzo del pasado año a las nueve de la mañana, la hora a la que Josefa sufrió un robo con violencia cuando abría la joyería que regenta en Torremolinos. La grabación se corta tras este breve intercambio de frases, y tras el grito de una mujer. Los atracadores esperaron a que Josefa abriera parcialmente la reja del establecimiento para hacerla entrar a punta de pistola. Allí, se ensañaron a golpes con ella. Sobre todo en los ojos. Año y medio después, Josefa sigue con depresión y sufre graves secuelas en la vista. La fobia a ser atacada de nuevo la obliga a estar siempre acompañada. Durante un tiempo no ha sido capaz de salir a la calle. "Me partieron la nariz por tres sitios, y con la culata de la pistola me molieron a golpes en los ojos", relata Josefa, ahora arropada por su familia. En ese asalto se apropiaron de numerosas joyas. Ocho minutos después del golpe, los teléfonos pinchados por la policía volvieron a sonar:
¡Madre mía, cuántos policías hay en la calle! ¿Has oído lo que hay en la calle? No voy a coger el taxi.
Venga, coge el autobús.
Sí, sí, sí.
He cogido 'suave' tres anillos.
¿Cuántas?
Tres planchas.
2º PARTE
Fue a los pocos días del segundo robo cuando la policía identificó a una de las usuarias del móvil robado, una prostituta de un local de alterne de Torremolinos y que se hace llamar Mari. La mayoría de sus conversaciones captadas son en rumano, por lo que los agentes tuvieron que recurrir constantemente a un traductor jurado. Fue un trabajo minucioso de meses. Según los informes policiales, en el teléfono intervenido se oyen muchas veces alusiones a la venta de perfumes. En varias conversaciones, Mari habla de las colonias con su marido, llamado Curca y encarcelado en la prisión de Alhaurín. Curca la apremia incluso a que las venda rápido porque necesita dinero para salir de prisión. Pero la llamada clave se hace el 16 de marzo del pasado año. Aquel día, Mari "hace mención como autores del robo con lesiones que nos ocupa a unos tales Aurel, Puiu y Florín junto a una cuarta persona", recogen los informes. En la conversación, Mari explica a su pareja: "Yo le puedo decir a la policía que sé que roban, que sé de los perfumes que han robado, que sé que han atracado una perfumería, (
) no quiero que la policía venga a casa porque si viene va a ver las colonias en mi casa y voy a tener yo problemas".
Atraco en directo
¿Qué?
Creo que viene ahora. Lleva pantalones rojos, chaqueta, bolso; pero creo que se ha cambiado de pelo. Es pelirroja. Me parece que tenemos libre. Espera, espera. Sí, es ésta. (
) hay una vieja con un bolso, espera a ver si hay sitio. Venga, que ha levantado eso.
¿Está lejos la vieja?
No, no está lejos. Hay uno que trabaja allí, unos que están en un escaparate de una tienda. ¡Venga, que se puede! ¡Venga!
Esta conversación telefónica fue registrada por la policía el 25 de marzo del pasado año a las nueve de la mañana, la hora a la que Josefa sufrió un robo con violencia cuando abría la joyería que regenta en Torremolinos. La grabación se corta tras este breve intercambio de frases, y tras el grito de una mujer. Los atracadores esperaron a que Josefa abriera parcialmente la reja del establecimiento para hacerla entrar a punta de pistola. Allí, se ensañaron a golpes con ella. Sobre todo en los ojos. Año y medio después, Josefa sigue con depresión y sufre graves secuelas en la vista. La fobia a ser atacada de nuevo la obliga a estar siempre acompañada. Durante un tiempo no ha sido capaz de salir a la calle. "Me partieron la nariz por tres sitios, y con la culata de la pistola me molieron a golpes en los ojos", relata Josefa, ahora arropada por su familia. En ese asalto se apropiaron de numerosas joyas. Ocho minutos después del golpe, los teléfonos pinchados por la policía volvieron a sonar:
¡Madre mía, cuántos policías hay en la calle! ¿Has oído lo que hay en la calle? No voy a coger el taxi.
Venga, coge el autobús.
Sí, sí, sí.
He cogido 'suave' tres anillos.
¿Cuántas?
Tres planchas.