Mensaje por varego » 19 Oct 2007 14:09
La primera vez que toqué un arma como tal, tendría unos seis o siete años. En el campo de un amigo de mi padre, estaban cazando pájaros (no recuerdo si perdices o tórtolas o algo así), y yo los miraba con los ojos como platos. El amigo de mi padre le propuso a este que yo pegara un tiro. Y no muy convencidos, me dieron la escopeta, me la sujetaron bien (porque yo casi no podía con ella), y se puso un hombre detrás mío, bien apoyado su cuerpo en mi hombro derecho. Yo sólo tuve que apretar el gatillo. El golpe (a pesar de que estaba el arma firmemente sujeta y bien apoyada en mi hombro) fué terrible. Yo creí que se me caía el hombro del dolor. Y venga a llorar, claro. Pero el caso es que, cuando conseguí reponerme un poco, me puse a llorar más fuerte todavía. Mi padre asustado me preguntó qué me pasaba (pensaba que me había roto la clavícula o algo así) y yo, entre lágrimas, le contesté que quería una escopeta para mí. Creo que a partir de ese momento las armas han sido una de mis pasiones más fuertes.
La primera vez que toqué un arma como tal, tendría unos seis o siete años. En el campo de un amigo de mi padre, estaban cazando pájaros (no recuerdo si perdices o tórtolas o algo así), y yo los miraba con los ojos como platos. El amigo de mi padre le propuso a este que yo pegara un tiro. Y no muy convencidos, me dieron la escopeta, me la sujetaron bien (porque yo casi no podía con ella), y se puso un hombre detrás mío, bien apoyado su cuerpo en mi hombro derecho. Yo sólo tuve que apretar el gatillo. El golpe (a pesar de que estaba el arma firmemente sujeta y bien apoyada en mi hombro) fué terrible. Yo creí que se me caía el hombro del dolor. Y venga a llorar, claro. Pero el caso es que, cuando conseguí reponerme un poco, me puse a llorar más fuerte todavía. Mi padre asustado me preguntó qué me pasaba (pensaba que me había roto la clavícula o algo así) y yo, entre lágrimas, le contesté que quería una escopeta para mí. Creo que a partir de ese momento las armas han sido una de mis pasiones más fuertes.