Mensaje por NIGHTSTALKERS » 25 Dic 2008 00:26
Los tiradores afrikaaners, más que por un buen fusil, acertaban a esas distancias e incluso más, a los british, porque estos seguían usando las clásicas casacas rojas, que los hacían cantar en medio de la sabana.
Fué en esta guerra cuando los british empezaron a usar los nuevos uniformes en color caqui, que los hacía camuflarse con el terreno, motivo por el cual las bajas a manos de los franco tiradores afrikaaner decayeron notablemente.
Los afrikaaners se camuflaban con el terreno debido a que ellos sí usaban ropas de color ocre, caqui,etc. Practicaban una guerra de guerrillas, de partisanos. Atacaban y se retiraban.
Las armas que usaban los granjeros eran diversas, y las conseguían de donde podían. Eran expertos cazadores, por eso, en el terreno, se desenvolvían perfectamente, además de ser buenos tiradores.
De hecho, cuando a sus presidente Paul Kruger le sorprendió el fin de la guerra, se hallaba de ruta por Europa tratando de adquirir armas para su causa.
Kruger fué un hombre respetado y admirado por el propio Bismark.
Los tiradores afrikaaners, más que por un buen fusil, acertaban a esas distancias e incluso más, a los british, porque estos seguían usando las clásicas casacas rojas, que los hacían cantar en medio de la sabana.
Fué en esta guerra cuando los british empezaron a usar los nuevos uniformes en color caqui, que los hacía camuflarse con el terreno, motivo por el cual las bajas a manos de los franco tiradores afrikaaner decayeron notablemente.
Los afrikaaners se camuflaban con el terreno debido a que ellos sí usaban ropas de color ocre, caqui,etc. Practicaban una guerra de guerrillas, de partisanos. Atacaban y se retiraban.
Las armas que usaban los granjeros eran diversas, y las conseguían de donde podían. Eran expertos cazadores, por eso, en el terreno, se desenvolvían perfectamente, además de ser buenos tiradores.
De hecho, cuando a sus presidente Paul Kruger le sorprendió el fin de la guerra, se hallaba de ruta por Europa tratando de adquirir armas para su causa.
Kruger fué un hombre respetado y admirado por el propio Bismark.