Mensaje por JohnWoolf » 27 Jul 2009 07:57
Uno de mil o dos mil ...
A mí incluso hoy en día, si me veo un poquito falto de concentración, me sirve pensar que las alzas y el punto han de presentar una figura perfecta, bien enrasadas, con iguales luces a ambos lados y a la hora de apuntar verlas bien y dejar borroso el blanco; no viajar con la vista del arma al blanco.
Tirar intentando que esa figura no se descomponga, pensando en que el dedo ha de viajar hacia tí (yo pienso en mi nariz) y no girar alrededor de la muñeca. El blanco no es más que un registro que dice lo mal o lo bien que lo has hecho en el puesto de tiro.
Empuñar bien metiendo la mano hasta el fondo en la garganta, atacar la cola del disparador con la yema del índice, sin meter el dedo hasta la articulación. No apretar hacia abajo con el dedo pulgar, sino apuntar con él hacia el blanco.
Saber renunciar.
Saludos y suerte.
JW.
Uno de mil o dos mil ...
A mí incluso hoy en día, si me veo un poquito falto de concentración, me sirve pensar que las alzas y el punto han de presentar una figura perfecta, bien enrasadas, con iguales luces a ambos lados y a la hora de apuntar verlas bien y dejar borroso el blanco; no viajar con la vista del arma al blanco.
Tirar intentando que esa figura no se descomponga, pensando en que el dedo ha de viajar hacia tí (yo pienso en mi nariz) y no girar alrededor de la muñeca. El blanco no es más que un registro que dice lo mal o lo bien que lo has hecho en el puesto de tiro.
Empuñar bien metiendo la mano hasta el fondo en la garganta, atacar la cola del disparador con la yema del índice, sin meter el dedo hasta la articulación. No apretar hacia abajo con el dedo pulgar, sino apuntar con él hacia el blanco.
Saber renunciar.
Saludos y suerte.
JW.