Mensaje por Ermitanio » 17 Feb 2008 13:23
Lo que no aprecio es el "peazo" babero del orgulloso padre, o acaso es eso de rayas que parece una camiseta?????:(2:(2
De todas formas, consejo: Cuidadín con dejarles las armas de tan pequeñajos, que el rato menos pensado, nos dan un susto. Estos enanos son unos cabrones de cuidado.
El mío sin ir más lejos, cuando contaba con 9 meses y empezaba a caminar, me acojonó y de qué manera. Pues el caso es que él solía jugar alrededor de mi armero y nunca le llamó la atención para nada; hasta el día que me vió abrirlo para meter una pistola dentro. En ese momento me miró a mí, luego al armero y volvió a mirarme a mí. Se levantó del suelo (Estaba sentado próximo al armero) y se dirijió a una mesa donde tenía un llavero con 2 llaves (Ninguna era del armero), pero el caso es que las cojió y se puso junto al armero y probó con la primera, lógicamente no pudo hacer nada; a continuación probó con la segunda y tampoco pudo. En ese momento me acojoné de verdad, pues si con 9 meses era capaz de hacer eso, qué no haría con tres o cuatro años (Ahora acaba de cumplir los tres). Para colmo al día siguiente dió con el manojo de llaves adecuado y acertó con la llave que tenía que dar: El muy jodido llegó a dar un cuarto de vuelta a la cerradura. Ahí le quité las llaves y no quise averiguar más. Desde entonces, los armeros los tengo ocultos de su vista, para no despertar curiosidades tempranas. Ya llegará el momento de ser presentados, pero no aun.
Saludos y mucha precaución
Lo que no aprecio es el "peazo" babero del orgulloso padre, o acaso es eso de rayas que parece una camiseta?????:(2:(2
De todas formas, [b]consejo: Cuidadín con dejarles las armas de tan pequeñajos, que el rato menos pensado, nos dan un susto. Estos enanos son unos cabrones de cuidado[/b].
El mío sin ir más lejos, cuando contaba con 9 meses y empezaba a caminar, me acojonó y de qué manera. Pues el caso es que él solía jugar alrededor de mi armero y nunca le llamó la atención para nada; hasta el día que me vió abrirlo para meter una pistola dentro. En ese momento me miró a mí, luego al armero y volvió a mirarme a mí. Se levantó del suelo (Estaba sentado próximo al armero) y se dirijió a una mesa donde tenía un llavero con 2 llaves (Ninguna era del armero), pero el caso es que las cojió y se puso junto al armero y probó con la primera, lógicamente no pudo hacer nada; a continuación probó con la segunda y tampoco pudo. En ese momento me acojoné de verdad, pues si con 9 meses era capaz de hacer eso, qué no haría con tres o cuatro años (Ahora acaba de cumplir los tres). Para colmo al día siguiente dió con el manojo de llaves adecuado y acertó con la llave que tenía que dar: El muy jodido llegó a dar un cuarto de vuelta a la cerradura. Ahí le quité las llaves y no quise averiguar más. Desde entonces, los armeros los tengo ocultos de su vista, para no despertar curiosidades tempranas. Ya llegará el momento de ser presentados, pero no aun.
Saludos y mucha precaución