Mensaje por danaca » 13 Nov 2007 17:33
Sobre este tema hay mucho escrito, y en primer lugar, quiero dejar claro que lo que aquí expongo es una opinión personal basada en la experiencia a lo largo de los años y no por ello mejor que las demás, simplemente, es lo que yo pienso.
La elección deberá estar basada exclusivamente en el uso que se le vaya a dar al arma, en caso contrario, la misma estará condenada al fracaso. Tenemos que tener presente que las virtudes de un revolver no son aplicables a la pistola y viceversa; asimismo, esto mismo es aplicable a un revolver en concreto, con respecto a otros revólveres y los mismo con cualquier otra arma. Es frecuente que cuando elegimos un arma, por poner un ejemplo para defensa personal, nos fijemos y encaprichemos en cosas (detalles de acabado, que nos guste el diseño, etc
) que a la larga pueden condenarnos a no llevar el arma con nosotros, bien por su tamaño (por ser siempre demasiado grande) o peso, con lo cual no cumplirá la misión para la cual fue comprada.
Para el uso policial, escoltas privados y todos aquellos usos relacionados con la prestación de servicios similares, yo, sin duda elegiría pistola. Para mí el motivo principal, la capacidad de carga de munición y la rápida recarga, dado que si tenemos que usarla en una intervención, será contra personas que saben lo que somos, que estarán preparadas para enfrentarse a nosotros y posiblemente dispuestos a llegar hasta su objetivo final a toda costa, y aunque lo más normal es que con dos o tres disparos podamos repeler una agresión, no podemos dejar de lado el hecho de que en caso contrario necesitaremos posiblemente más de un cargador. Dentro del sector de las pistolas, hoy en día existen en el mercado un gran número de marcas y modelos, para poder realizar una selección.
En el caso de defensa personal, el tema en mi opinión da un giro significante, dado que en caso de una intervención lo más normal es que sea por un hecho aleatorio que nos toco a nosotros en ese momento (un atraco en la calle, etc
), con lo cual, con uno o dos disparos intimidatorios solucionaremos el problema, dado que el asaltante o no estará preparado para enfrentarse a nosotros o bien no correrá más riesgos de los necesarios por regla general.
Tengo usado para mi protección personal tres marcas diferentes de pistolas: una con armazón de acero -muy bien al principio al ser pequeña, pero la deseché con el tiempo por ser muy pesada-; una con armazón de polímero -muy bonita, excelente arma y precisión, etc
, pero muy grande, con lo cual en verano nada de nada la vendí-; y la última, con armazón de aleación que tenía las mismas virtudes que la anterior ¡pero también sus inconvenientes!.
Al final, compre de segunda mano para probar, un revolver de 2 pulgadas de una marca española con calibre del 38 SPL y el resultado me convenció con una sola salvedad: el peso (sobre unos 620 gr sin munición). Hoy en día tengo uno de 2 pulgadas, con armazón y cilindro de titanio, capacidad de 5 cartuchos del 38 SPL con posibilidad de disparar munición +P y con un peso incluida ésta última muy inferior a los 500 gr; el resultado: estoy encantado desde hace 4 años. Tengo estado 2 días seguidos con sus noches con él en una funda tobillera (de cordura) sin problemas de ningún tipo, es más, hay momentos que casi te olvidas que lo llevas puesto encima; asimismo, tengo conducido de un tirón 1.200 kilómetros, con igual resultado. Con el tiempo, también he aprendido a valorar lo que yo considero una serie de ventajas: dado su reducido tamaño y peso se puede llevar en cualquier bolsillo de la chaqueta o en cualquier tipo de funda sin problemas "sin tener que renunciar por ello a un cartucho con poder de parada"; no es necesario montarla para efectuar un disparo, con lo cual, en caso de forcejeo y que nos agarren un brazo, siempre que nos quede una mano libre podremos sacarlo para realizar un disparo (misión casi imposible con una pistola, salvo que la llevemos permanentemente montada y sea de doble acción); no encasquilla; una vez realizado un disparo, el casquillo se queda dentro; etc
..
Yo, si tuviera que comprar a día de hoy un arma para mi defensa personal, sin duda, elegiría otra vez el mismo revolver que tengo pero con martillo oculto, de esta forma en caso de apuro podría realizar un disparo directamente desde el bolsillo sin que el martillo se enganche en la ropa.
Mis recomendaciones:
-dos pulgadas.
-un peso inferior a los 500 gr (muy importante), en el mercado existen varias marcas que fabrican revólveres de diversas aleaciones (escandio,etc
) o metales como el titanio,
.
-tamaño pequeño (normalmente todos los que tienen un cilindro de 5 cartuchos).
-cartucho con poder de parada (por ejemplo 38 SPL)
-martillo oculto
Sólo espero que los apuntes que aquí hago sirvan a alguien para tener unos determinados aspectos en cuenta que para mí resultaron decisivos y no debemos olvidar nunca que:
"La mayor virtud que nos puede llegar a ofrecer un arma, es la de no encontrarnos en la tesitura de tener que utilizarla. Dado que en caso contrario, las consecuencias son siempre impredecibles".
Sobre este tema hay mucho escrito, y en primer lugar, quiero dejar claro que lo que aquí expongo es una opinión personal basada en la experiencia a lo largo de los años y no por ello mejor que las demás, simplemente, es lo que yo pienso.
La elección deberá estar basada exclusivamente en el uso que se le vaya a dar al arma, en caso contrario, la misma estará condenada al fracaso. Tenemos que tener presente que las virtudes de un revolver no son aplicables a la pistola y viceversa; asimismo, esto mismo es aplicable a un revolver en concreto, con respecto a otros revólveres y los mismo con cualquier otra arma. Es frecuente que cuando elegimos un arma, por poner un ejemplo para defensa personal, nos fijemos y encaprichemos en cosas (detalles de acabado, que nos guste el diseño, etc
) que a la larga pueden condenarnos a no llevar el arma con nosotros, bien por su tamaño (por ser siempre demasiado grande) o peso, con lo cual no cumplirá la misión para la cual fue comprada.
Para el uso policial, escoltas privados y todos aquellos usos relacionados con la prestación de servicios similares, yo, sin duda elegiría pistola. Para mí el motivo principal, la capacidad de carga de munición y la rápida recarga, dado que si tenemos que usarla en una intervención, será contra personas que saben lo que somos, que estarán preparadas para enfrentarse a nosotros y posiblemente dispuestos a llegar hasta su objetivo final a toda costa, y aunque lo más normal es que con dos o tres disparos podamos repeler una agresión, no podemos dejar de lado el hecho de que en caso contrario necesitaremos posiblemente más de un cargador. Dentro del sector de las pistolas, hoy en día existen en el mercado un gran número de marcas y modelos, para poder realizar una selección.
En el caso de defensa personal, el tema en mi opinión da un giro significante, dado que en caso de una intervención lo más normal es que sea por un hecho aleatorio que nos toco a nosotros en ese momento (un atraco en la calle, etc
), con lo cual, con uno o dos disparos intimidatorios solucionaremos el problema, dado que el asaltante o no estará preparado para enfrentarse a nosotros o bien no correrá más riesgos de los necesarios por regla general.
Tengo usado para mi protección personal tres marcas diferentes de pistolas: una con armazón de acero -muy bien al principio al ser pequeña, pero la deseché con el tiempo por ser muy pesada-; una con armazón de polímero -muy bonita, excelente arma y precisión, etc
, pero muy grande, con lo cual en verano nada de nada la vendí-; y la última, con armazón de aleación que tenía las mismas virtudes que la anterior ¡pero también sus inconvenientes!.
Al final, compre de segunda mano para probar, un revolver de 2 pulgadas de una marca española con calibre del 38 SPL y el resultado me convenció con una sola salvedad: el peso (sobre unos 620 gr sin munición). Hoy en día tengo uno de 2 pulgadas, con armazón y cilindro de titanio, capacidad de 5 cartuchos del 38 SPL con posibilidad de disparar munición +P y con un peso incluida ésta última muy inferior a los 500 gr; el resultado: estoy encantado desde hace 4 años. Tengo estado 2 días seguidos con sus noches con él en una funda tobillera (de cordura) sin problemas de ningún tipo, es más, hay momentos que casi te olvidas que lo llevas puesto encima; asimismo, tengo conducido de un tirón 1.200 kilómetros, con igual resultado. Con el tiempo, también he aprendido a valorar lo que yo considero una serie de ventajas: dado su reducido tamaño y peso se puede llevar en cualquier bolsillo de la chaqueta o en cualquier tipo de funda sin problemas "sin tener que renunciar por ello a un cartucho con poder de parada"; no es necesario montarla para efectuar un disparo, con lo cual, en caso de forcejeo y que nos agarren un brazo, siempre que nos quede una mano libre podremos sacarlo para realizar un disparo (misión casi imposible con una pistola, salvo que la llevemos permanentemente montada y sea de doble acción); no encasquilla; una vez realizado un disparo, el casquillo se queda dentro; etc
..
Yo, si tuviera que comprar a día de hoy un arma para mi defensa personal, sin duda, elegiría otra vez el mismo revolver que tengo pero con martillo oculto, de esta forma en caso de apuro podría realizar un disparo directamente desde el bolsillo sin que el martillo se enganche en la ropa.
Mis recomendaciones:
-dos pulgadas.
-un peso inferior a los 500 gr (muy importante), en el mercado existen varias marcas que fabrican revólveres de diversas aleaciones (escandio,etc
) o metales como el titanio,
.
-tamaño pequeño (normalmente todos los que tienen un cilindro de 5 cartuchos).
-cartucho con poder de parada (por ejemplo 38 SPL)
-martillo oculto
Sólo espero que los apuntes que aquí hago sirvan a alguien para tener unos determinados aspectos en cuenta que para mí resultaron decisivos y no debemos olvidar nunca que:
"La mayor virtud que nos puede llegar a ofrecer un arma, es la de no encontrarnos en la tesitura de tener que utilizarla. Dado que en caso contrario, las consecuencias son siempre impredecibles".