Mensaje por Aya_kira » 20 Feb 2026 16:36
Ahí va mi opinión… que es como otra cualquiera, pero oye, si alguien se aburre pues da para leer un rato

.por supuesto que no matan más. Tal vez, y solo tal vez, al contrario. Una escopeta fina está fabricada, en gran medida, como pura artesanía. Lo que tiene la artesanía es que difícilmente dos piezas son exactamente iguales, al contrario de lo que ofrece el proceso industrial mecanizado, que es mucho más repetible. Por lo tanto, las escopetas finas, y sobre todo las hechas a mano principalmente, son diferentes todas ellas. Y algunas serán la leche en precisión y ajustes, y otras lo seguirán siendo, pero tendrán una pequeña desviación hacia uno u otro lado, o en la disposición de los caños. Yo mismo tuve una de mucho renombre y modelo en la que el caño derecho plomeaba al menos un 40% más alto que el izquierdo. Y mataba, ya lo creo que mataba. Dicho lo cuál, si yo voy a sacar una escopeta al mercado a modo industrial, me permito el lujo de invertir horas en el diseño de la misma, hasta que este diseño esté en línea con mis objetivos. Y luego, las repito como churros, asegurando que una es prácticamente idéntica a la siguiente (salvo errores que las máquinas, o sus operarios, también padecen, por supuesto)… pero bueno, ya se me entiende. Si la hago artesanal, seguro seguro seguro que invierto muchas más horas en su fabricación que en su diseño, y además el resultado, aunque muy parecido, no será el mismo que la siguiente. Por lo tanto, en absoluto creo que maten más, pero si tienen mucha más personalidad. Y, como en una relación humana cualquiera, para amarlas hay que entenderlas. Cualquier tirador de élite lo hará bien con cualquier hierro. Pero dale el suyo, y ganará en confianza. Cualquiera que coja un arma por primera vez, debe entender cómo responde a sus movimientos. Si es más pesada que la ha que manejado hasta ese día, el mismo movimiento será más lento. Si es más liviana, puede que pase el plato o la perdiz por tres cuartas más de lo necesario… Por eso, en la sociedad de la practicidad, y para alguien que busca repetitibilidad y resultados, yo nunca le aconsejaría una escopeta fina, por buena que sea, porque no hay dos iguales y nunca sabes si te va a gustar hasta que bailas con ella unos cuántos tangos. Y, para entonces, si no te enamora, ya es tarde. Además, nunca matará más que con una que le vaya bien ajustada, a sus medidas, fabricada por autómatas y robots.Pero ahhhh, amigo… si lo que te gusta es la artesanía, el sabor del pasado, la nostalgia de las cosas hechas con esmero y dedicación, sin prisas y sin horario, y el arte en cualquiera de sus vertientes, y entiendes que lo que estás haciendo en el ejercicio de la caza no es matar, sino convivir, pertenecer y respetar, y lo quieres hacer como lo hacía tu abuelo con mucha más necesidad de carne que tú… entonces, ve de cabeza a una buena paralela fina, y si puede ser, del calibre 16, y matarás más o menos igual que con la otra, probablemente menos, pero la satisfacción será incomparable. Esa es mi opinión… Y sí… enamorado de las armas con alma, que les llamo yo, enamorado de las armas artesanales y finas.
Ahí va mi opinión… que es como otra cualquiera, pero oye, si alguien se aburre pues da para leer un rato :lol: .por supuesto que no matan más. Tal vez, y solo tal vez, al contrario. Una escopeta fina está fabricada, en gran medida, como pura artesanía. Lo que tiene la artesanía es que difícilmente dos piezas son exactamente iguales, al contrario de lo que ofrece el proceso industrial mecanizado, que es mucho más repetible. Por lo tanto, las escopetas finas, y sobre todo las hechas a mano principalmente, son diferentes todas ellas. Y algunas serán la leche en precisión y ajustes, y otras lo seguirán siendo, pero tendrán una pequeña desviación hacia uno u otro lado, o en la disposición de los caños. Yo mismo tuve una de mucho renombre y modelo en la que el caño derecho plomeaba al menos un 40% más alto que el izquierdo. Y mataba, ya lo creo que mataba. Dicho lo cuál, si yo voy a sacar una escopeta al mercado a modo industrial, me permito el lujo de invertir horas en el diseño de la misma, hasta que este diseño esté en línea con mis objetivos. Y luego, las repito como churros, asegurando que una es prácticamente idéntica a la siguiente (salvo errores que las máquinas, o sus operarios, también padecen, por supuesto)… pero bueno, ya se me entiende. Si la hago artesanal, seguro seguro seguro que invierto muchas más horas en su fabricación que en su diseño, y además el resultado, aunque muy parecido, no será el mismo que la siguiente. Por lo tanto, en absoluto creo que maten más, pero si tienen mucha más personalidad. Y, como en una relación humana cualquiera, para amarlas hay que entenderlas. Cualquier tirador de élite lo hará bien con cualquier hierro. Pero dale el suyo, y ganará en confianza. Cualquiera que coja un arma por primera vez, debe entender cómo responde a sus movimientos. Si es más pesada que la ha que manejado hasta ese día, el mismo movimiento será más lento. Si es más liviana, puede que pase el plato o la perdiz por tres cuartas más de lo necesario… Por eso, en la sociedad de la practicidad, y para alguien que busca repetitibilidad y resultados, yo nunca le aconsejaría una escopeta fina, por buena que sea, porque no hay dos iguales y nunca sabes si te va a gustar hasta que bailas con ella unos cuántos tangos. Y, para entonces, si no te enamora, ya es tarde. Además, nunca matará más que con una que le vaya bien ajustada, a sus medidas, fabricada por autómatas y robots.Pero ahhhh, amigo… si lo que te gusta es la artesanía, el sabor del pasado, la nostalgia de las cosas hechas con esmero y dedicación, sin prisas y sin horario, y el arte en cualquiera de sus vertientes, y entiendes que lo que estás haciendo en el ejercicio de la caza no es matar, sino convivir, pertenecer y respetar, y lo quieres hacer como lo hacía tu abuelo con mucha más necesidad de carne que tú… entonces, ve de cabeza a una buena paralela fina, y si puede ser, del calibre 16, y matarás más o menos igual que con la otra, probablemente menos, pero la satisfacción será incomparable. Esa es mi opinión… Y sí… enamorado de las armas con alma, que les llamo yo, enamorado de las armas artesanales y finas.