Mensaje por meatonthetable » 19 Dic 2007 18:00
La diplomacia del departamento de estado norteamericano resulto ser crucial. Desde el principio de la crisis venían trabajando estrechamente con el principal soporte de Milosevic: Rusia. Hasta entonces con poco éxito, pero a finales de mayo, la situación social dentro de Serbia estaba al límite. En 1989, Milosevic había aparecido como el gran salvador de la patria, el creador de la "Gran Serbia". Pero la década de los noventa había sido demasiado para el pueblo serbio: Eslovenia y Croacia se habían perdido, Bosnia sólo había servido para gastar hombres y dinero. Las sanciones habían hecho mella en la economía personal, y sólo los grandes criminales de guerra, mafiosos, políticos y señores de la guerra habían amasado grandes fortunas. Soldados que habían vuelto de aquellos lugares, contaban sotto voice a sus familiares los horrores que habían visto, o habían protagonizado
y ahora, los emigrantes serbios en Europa, por Internet o teléfono, cuando funcionaba, contaban a sus familias que no habían sido ni detenidos ni investigados. Ya no se podía más
El 3 de junio de 1999, preparado por el secretario de Estado de los EEUU, Strobe Talbot, el presidente de Finlandia Martti Athisaarii y el enviado de paz ruso, Víctor Chernomyrdin viajaron a Belgrado, y sorpresivamente fueron recibidos por Milosevic en persona. Chernomyrdin le expuso el plan de paz ruso, aceptado ya por los aliados, pero Milosevic se negó, y exigió al presidente finlandés el cese inmediato de los bombardeos y la retirada de fuerzas aéreas de Italia y de fuerzas terrestres de Macedonia. Víctor alzó las manos y la mirada al techo: "es imposible razonar contigo, y desde ahora te quedas solo, ni siquiera nosotros te apoyaremos ni ayudaremos". Miolsevic comprendió que era el final, aceptó el acuerdo, y el 12 de junio comenzó la retirada.
Pobre gente
os he puesto otro tostón
que temporada llevo
La diplomacia del departamento de estado norteamericano resulto ser crucial. Desde el principio de la crisis venían trabajando estrechamente con el principal soporte de Milosevic: Rusia. Hasta entonces con poco éxito, pero a finales de mayo, la situación social dentro de Serbia estaba al límite. En 1989, Milosevic había aparecido como el gran salvador de la patria, el creador de la "Gran Serbia". Pero la década de los noventa había sido demasiado para el pueblo serbio: Eslovenia y Croacia se habían perdido, Bosnia sólo había servido para gastar hombres y dinero. Las sanciones habían hecho mella en la economía personal, y sólo los grandes criminales de guerra, mafiosos, políticos y señores de la guerra habían amasado grandes fortunas. Soldados que habían vuelto de aquellos lugares, contaban sotto voice a sus familiares los horrores que habían visto, o habían protagonizado
y ahora, los emigrantes serbios en Europa, por Internet o teléfono, cuando funcionaba, contaban a sus familias que no habían sido ni detenidos ni investigados. Ya no se podía más
El 3 de junio de 1999, preparado por el secretario de Estado de los EEUU, Strobe Talbot, el presidente de Finlandia Martti Athisaarii y el enviado de paz ruso, Víctor Chernomyrdin viajaron a Belgrado, y sorpresivamente fueron recibidos por Milosevic en persona. Chernomyrdin le expuso el plan de paz ruso, aceptado ya por los aliados, pero Milosevic se negó, y exigió al presidente finlandés el cese inmediato de los bombardeos y la retirada de fuerzas aéreas de Italia y de fuerzas terrestres de Macedonia. Víctor alzó las manos y la mirada al techo: "es imposible razonar contigo, y desde ahora te quedas solo, ni siquiera nosotros te apoyaremos ni ayudaremos". Miolsevic comprendió que era el final, aceptó el acuerdo, y el 12 de junio comenzó la retirada.
Pobre gente
os he puesto otro tostón
que temporada llevo