Mensaje por JotaErre » 01 Ago 2016 02:24
Tienes razón, el cabeza de la clase y que le daba nombre era el "Le Fier", el "Le Corse" era uno de sus integrantes.
Los "Audaz" dieron problemas por muchas cosas: la primera fueron sus máquinas (que compartían muchos elementos con los destructores clase "Oquendo", otra pésima inversión de la Armada). En teoría, tenían que ser máquinas muy avanzadas, eficientes y económicas... en la práctica, resultaron muy problemáticas, con tendencia a estropearse en los momentos más inoportunos, difíciles de mantener y de trabajar en ellas... todos estos problemas, inherentes a su diseño, se vieron agravados por la dificultad de la industria naval española (tecnológicamente, no demasiado avanzada, y además, muy castigada por la Guerra Civil) para conseguir fabricar muchas piezas dentro de las especificaciones necesarias.
Por si fuera poco, en los Audaz se intentó meter el armamento de un destructor en el casco de un torpedero grande, con el resultado de ser barcos muy recargados, tanto interior como exteriormente, lo que les daba serios problemas de estabilidad (y de habitabilidad).
Uno de los Audaz (el "Ariete") se perdió en un naufragio frente a las costas gallegas, tras fallarle las máquinas y quedar a la deriva con mar gruesa... milagrosamente, no hubo muertos. Según muchos marinos que formaron parte de las dotaciones de los Audaz, que fuera el único barco de la clase que sufrió ese destino, también es un milagro.
De todas formas, lo de conseguir meter el armamento de un destructor dentro de un casco más pequeño y que el barco resultante sea bueno, no es misión imposible, tal como demostraron las corbetas de la 2ª clase "Descubierta", a las que se conocía como "las Hormigas Atómicas", que, en muchos aspectos, eran una versión modernizada de los que tendrían que haber sido los "Audaz".
Tienes razón, el cabeza de la clase y que le daba nombre era el "Le Fier", el "Le Corse" era uno de sus integrantes.
Los "Audaz" dieron problemas por muchas cosas: la primera fueron sus máquinas (que compartían muchos elementos con los destructores clase "Oquendo", otra pésima inversión de la Armada). En teoría, tenían que ser máquinas muy avanzadas, eficientes y económicas... en la práctica, resultaron muy problemáticas, con tendencia a estropearse en los momentos más inoportunos, difíciles de mantener y de trabajar en ellas... todos estos problemas, inherentes a su diseño, se vieron agravados por la dificultad de la industria naval española (tecnológicamente, no demasiado avanzada, y además, muy castigada por la Guerra Civil) para conseguir fabricar muchas piezas dentro de las especificaciones necesarias.
Por si fuera poco, en los Audaz se intentó meter el armamento de un destructor en el casco de un torpedero grande, con el resultado de ser barcos muy recargados, tanto interior como exteriormente, lo que les daba serios problemas de estabilidad (y de habitabilidad).
Uno de los Audaz (el "Ariete") se perdió en un naufragio frente a las costas gallegas, tras fallarle las máquinas y quedar a la deriva con mar gruesa... milagrosamente, no hubo muertos. Según muchos marinos que formaron parte de las dotaciones de los Audaz, que fuera el único barco de la clase que sufrió ese destino, también es un milagro.
De todas formas, lo de conseguir meter el armamento de un destructor dentro de un casco más pequeño y que el barco resultante sea bueno, no es misión imposible, tal como demostraron las corbetas de la 2ª clase "Descubierta", a las que se conocía como "las Hormigas Atómicas", que, en muchos aspectos, eran una versión modernizada de los que tendrían que haber sido los "Audaz".