Mensaje por Chinchu » 10 Oct 2016 08:27
Mejorar, empeorar el encare.
¿Alguien preguntó algo de tu constitución física, la forma de la cabeza, el tamaño, tus mofletes?
No, no estoy de broma.
No hay dos personas que encaren un mismo rifle de igual modo, porque la forma y el tamaño de la cara, la longitud del cuello, la grasa, etc., son distintas en cada uno; pero aquí nos la estamos cogiendo con papel de fumar. Hay quien mete más la cara y quien menos, hay quien apoya el pómulo bajo o la parte alta, hay quien tiene el hueso directamente bajo la piel y quien tiene unas carrilleras que ya le gustarían a más de un chef.
La diferencia de altura en el eje de visión, entre un visor de 42 mm. y otro de 50 mm. es de 8 mm. / 2 = 4 mm.
Dios!..., 4 mm. y estamos hablando de ellos como si no se pudiese encarar correctamente ese rifle con esa diferencia de altura.
Si realmente fuesemos rigurosos y puristas, primero tendrías que coger el rifle, encarartelo y ver cual es la altura de tu ojo respecto al eje de tiro, y buscar la altura de eje de visón adecuada; igual que cuando te haces unas gafas, eliges el modelo y luego te las pones y te pintan el punto donde se situa tu ojo respecto a ellas, para poner ahí el eje focal.
Si eres un tirillas, lo mismo necesitas un visor de 24 mm de campana, si eres robusto y mofletudo lo mismo te quedas corto con 60 mm. o más y no hay forma humana de que metas el ojo en un visor de 42, salvo forzando la postura y herrando más de un tiro.
Y, aún y todo, existen varias alturas de anillas para poder incluso mitigar ese desfase.
Si realmente vas a priorizar esperas nocturnas, y siempre pensando en que la calidad óptica es igual en ambos visores, yo me iría lógicamente al de 50 porque te dará algo más de luminosidad, a ser posible con retícula iluminada para ver bien la retícula con poca o ninguna luz, y buscaría la altura de anillas adecuada que me deje el visor al encare directo, sin tener que acomodar la cara. Aunque bajo mi experiencia te diría que para esperas normalmente no hace falta visor y son mejores las miras abiertas.
Si resulta que el visor no queda literalmente pegado al cañón, pero tú encaras cómodo, siempre será mejor así, pues encararás más rápido y natural y eso influirá en una mayor precisión.
Si resulta que se te queda un poco alto, creo que alguien inventó unas carrilleras fantásticas con insertos supletorios, que te pondrán el ojo a la altura adecuada.
Y si tienes esos carrillos abundantes, dignos del primer plato de un Rey, pues le pones unas anillas más altas y YASTÁ.
Es muchísimo mejor un encare cómodo, natural y sin forzamientos, que andar obligando al ojo a ir por donde no puede, pues de ese modo fallarías más de un tiro.
Es cierto que el visor, cuanto más pegado al cañón mejor, pero nunca a costa de un encare natural.
Saludos,
Pd. Pide al armero estar allí cuando monte el visor, encárate el rifle con el visor presentado antes de apretar y comprueba que te encara debidamente y que corrija cualquier variación.
Por cierto, que nunca debería un armero montar un visor sin estar el dueño del rifle, ya que como mínimo necesita saber la distancia de encare ojo-ocular para que quede bien, y esto sólo puede averiguarse en el momento del montaje y con el cliente al lado.
Mejorar, empeorar el encare.
¿Alguien preguntó algo de tu constitución física, la forma de la cabeza, el tamaño, tus mofletes?
No, no estoy de broma.
No hay dos personas que encaren un mismo rifle de igual modo, porque la forma y el tamaño de la cara, la longitud del cuello, la grasa, etc., son distintas en cada uno; pero aquí nos la estamos cogiendo con papel de fumar. Hay quien mete más la cara y quien menos, hay quien apoya el pómulo bajo o la parte alta, hay quien tiene el hueso directamente bajo la piel y quien tiene unas carrilleras que ya le gustarían a más de un chef.
La diferencia de altura en el eje de visión, entre un visor de 42 mm. y otro de 50 mm. es de 8 mm. / 2 = [b]4 mm.[/b]
Dios!..., 4 mm. y estamos hablando de ellos como si no se pudiese encarar correctamente ese rifle con esa diferencia de altura.
Si realmente fuesemos rigurosos y puristas, primero tendrías que coger el rifle, encarartelo y ver cual es la altura de tu ojo respecto al eje de tiro, y buscar la altura de eje de visón adecuada; igual que cuando te haces unas gafas, eliges el modelo y luego te las pones y te pintan el punto donde se situa tu ojo respecto a ellas, para poner ahí el eje focal.
Si eres un tirillas, lo mismo necesitas un visor de 24 mm de campana, si eres robusto y mofletudo lo mismo te quedas corto con 60 mm. o más y no hay forma humana de que metas el ojo en un visor de 42, salvo forzando la postura y herrando más de un tiro.
Y, aún y todo, existen varias alturas de anillas para poder incluso mitigar ese desfase.
Si realmente vas a priorizar esperas nocturnas, y siempre pensando en que la calidad óptica es igual en ambos visores, yo me iría lógicamente al de 50 porque te dará algo más de luminosidad, a ser posible con retícula iluminada para ver bien la retícula con poca o ninguna luz, y buscaría la altura de anillas adecuada que me deje el visor al encare directo, sin tener que acomodar la cara. Aunque bajo mi experiencia te diría que para esperas normalmente no hace falta visor y son mejores las miras abiertas.
Si resulta que el visor no queda literalmente pegado al cañón, pero tú encaras cómodo, siempre será mejor así, pues encararás más rápido y natural y eso influirá en una mayor precisión.
Si resulta que se te queda un poco alto, creo que alguien inventó unas carrilleras fantásticas con insertos supletorios, que te pondrán el ojo a la altura adecuada.
Y si tienes esos carrillos abundantes, dignos del primer plato de un Rey, pues le pones unas anillas más altas y YASTÁ.
Es muchísimo mejor un encare cómodo, natural y sin forzamientos, que andar obligando al ojo a ir por donde no puede, pues de ese modo fallarías más de un tiro.
Es cierto que el visor, cuanto más pegado al cañón mejor, pero nunca a costa de un encare natural.
Saludos,
Pd. Pide al armero estar allí cuando monte el visor, encárate el rifle con el visor presentado antes de apretar y comprueba que te encara debidamente y que corrija cualquier variación.
Por cierto, que nunca debería un armero montar un visor sin estar el dueño del rifle, ya que como mínimo necesita saber la distancia de encare ojo-ocular para que quede bien, y esto sólo puede averiguarse en el momento del montaje y con el cliente al lado.