Mensaje por Hooke » 09 Abr 2015 08:43
Hay que diferenciar las armas que funcionan por retroceso puro de las que funcionan por retroceso retardado.
Efectivamente, como comentaban por ahí arriba las que funcionan por retroceso puro tienen un límite de potencia que pueden digerir (alrededor de un 9 mm parabelum como máximo) sin que la masa del cierre y/o la potencia del muelle hagan inviable mecánicamente el mecanismo. Por lo que queda descartado para cartuchos de fusil.
Ante esta situación se han intentado muchos diseños para retardar el retroceso (mediante una rótula como en las Luger o la ametralladora Maxim; o el sistema de rodillos de la MG o el CETME, entre otros sistemas mas o menos exóticos).
El problema del retardo mecánico es que empieza a funcionar justo en el momento de la ignición, cuando las presiones son altísimas y, por tanto tienen problemas de extracción ya que extraen la vaina cuando ésta está aún comprimida contra las paredes de la recámara. Para facilitar la extracción se han intentado diversas soluciones (la recámara estriada del Cetme o incluso la lubricación de los cartuchos en muchas ametralladoras de entreguerras). Además, debido a esta alta presión la accion del mecanismo es muy violenta, produciendo mucho retroceso.
La solución es tener un "temporizador" que mantenga el mecanismo cerrado unos milisegundos mas, para permitir la caida de la presión hasta unos límites aceptables y que el cierre funcione mas suavemente. Esto se consigue con la toma de gases en el cañón, cuando ya ha pasado el proyectil, por lo que podemos elegir el retardo de apertura en función de la distancia en el cañón donde pongamos el orificio de toma de gases.
Hay que diferenciar las armas que funcionan por retroceso puro de las que funcionan por retroceso retardado.
Efectivamente, como comentaban por ahí arriba las que funcionan por retroceso puro tienen un límite de potencia que pueden digerir (alrededor de un 9 mm parabelum como máximo) sin que la masa del cierre y/o la potencia del muelle hagan inviable mecánicamente el mecanismo. Por lo que queda descartado para cartuchos de fusil.
Ante esta situación se han intentado muchos diseños para retardar el retroceso (mediante una rótula como en las Luger o la ametralladora Maxim; o el sistema de rodillos de la MG o el CETME, entre otros sistemas mas o menos exóticos).
El problema del retardo mecánico es que empieza a funcionar justo en el momento de la ignición, cuando las presiones son altísimas y, por tanto tienen problemas de extracción ya que extraen la vaina cuando ésta está aún comprimida contra las paredes de la recámara. Para facilitar la extracción se han intentado diversas soluciones (la recámara estriada del Cetme o incluso la lubricación de los cartuchos en muchas ametralladoras de entreguerras). Además, debido a esta alta presión la accion del mecanismo es muy violenta, produciendo mucho retroceso.
La solución es tener un "temporizador" que mantenga el mecanismo cerrado unos milisegundos mas, para permitir la caida de la presión hasta unos límites aceptables y que el cierre funcione mas suavemente. Esto se consigue con la toma de gases en el cañón, cuando ya ha pasado el proyectil, por lo que podemos elegir el retardo de apertura en función de la distancia en el cañón donde pongamos el orificio de toma de gases.