josetxo escribió:No es una cuestion de durezas. Lo que tiene el semi, es que para repetir disparo, necesitas menos neuronas en funcionamiento. Vamos, que no debes tener una cinemetica aprendida a fuerza de horca.
Pues hombre, a mí no me ha sentado muy bien que digamos tu comentario y eso que no soy persona susceptible ni tendente al enfurruñamiento; pero tu comentario es, cuando menos, de piñón fijo, me parece a mí. O sea, que te has empeñado en la razón es la neurona y punto final.
Testigos hay en este hilo de mi cadencia en el disparo con semiautomático, pero para apretar un gatillo, la neurona empleada es la misma con independencia de que el gatillo tenga encima un cerrojo que se mueve manualmente o uno que lo hace de forma automática (al menos en mi caso), y ese precisamente puede ser mi problema: que cuando estoy muy concentrado en una pieza no tengo una neurona para la presión A y otra para la presión B.
Una característica del cazador medianamente experimentado no es tanto el no fallar como el reconocer rápidamente de dónde viene su fallo.
Después de 12 años de batidas y de empezar a recechar con 16 años y hacerlo casi siempre con el mismo rifle creo que tengo una experiencia que al menos como el valor en la mili, se me supone y una cinemática que no será tan desconocida. Por tanto si te digo que es cuestión de manejar armas con presiones de gatillo muy diferentes no hay que andarse por las ramas: es eso; siendo libre de creer tú lo que te convenga.
La prueba? muy sencilla: las temporadas, años ha, en que cazaba la menor con la Beretta o la Fabarm (de gatillo muy suave) no tenía ese problema con el rifle y los "disparos fugados" comenzaron coincidiendo con el uso de la paralela (de gatillos bastante duros).
Quizá también tenga que ver que el otro rifle que tengo posee gatillo en dos tiempos.
Ya digo que esto me ha ocurrido en tres o cuatro ocasiones –todas con final feliz– en un total de 140 batidas aproximadamente. Es un pequeño porcentaje que otro no hubiera tenido en consideración, en mi caso me hace ser muy puntilloso a la hora de cambiar de arma y por eso me reeduco el dedo... Pero por la presión de cada gatillo, no por el annnnnnnnsia ni los nervios que por cierto y por alguna extraña razón, desaparecen en cuanto tengo al bicho en el visor.