No sé si lo que te diga te resultará de alguna utilidad, pero a falta de otras opiniones más peritas que la mía te comentaré algunas cosillas para reflexionar:
1. Como sabes, el freno de boca aumenta considerablemente el ruido, tanto, que incluso con determinados cartuchos (el .300 WM ya de por sí es escandaloso) hay gente que usa doble protección en los oídos: tapones y cascos. Hay bastante gente que se ha producido lesiones auditivas graves y muy graves con los puñeteros frenos de boca.
Pero es verdad que disminuyen notablemente el retroceso, la sobreelevación del arma y mejoran la precisión. Por ejemplo: en los rifles esos de carbono Christensen Carbon Custom, el freno de boca, según el fabricante, mejora la precisión. Además, como el rifle se levanta menos, mejoras el encare y no pierdes tanto de vista el objetivo, lo que te facilita la repetición del disparo en caso de necesidad.
Ahora es cuestión de prioridades y de la cantidad de tiros que quieras pegar.
2. Si tu rifle no lleva la rosca de fábrica para el freno; un armero, pero un buen armero de verdad, puede hacerla. Pero cuidado, porque me parece que al no traerla de serie (de fábrica) el trabajito tiene que pasar, si no me equivoco, por el BOPE, para que la homologue. Los rifles que la traen de serie ya han pasado el trámite.
Eso se traduce en dinero y en no sé cuánto tiempo.
El .300 WM la verdad es que no me gusta. La relación entre sus prestaciones y sus incomodidades no me seduce. Su patada y su escándalo no guardan proporción con lo que te ofrece. Al final estás más pendiente del trancazo y del bufido que de hacer puntería. Quizá por eso se ven tantos y tan variados a buenos precios de segunda mano. Para hacer casi lo mismo, está el 7 mm RM que es mucho más agradable de disparar.
Pero en fin, "ca uno es ca uno" y "ca quien sus vicios"

. Sé bueno y deja algún bicho vivo
No sé si lo que te diga te resultará de alguna utilidad, pero a falta de otras opiniones más peritas que la mía te comentaré algunas cosillas para reflexionar:
1. Como sabes, el freno de boca aumenta considerablemente el ruido, tanto, que incluso con determinados cartuchos (el .300 WM ya de por sí es escandaloso) hay gente que usa doble protección en los oídos: tapones y cascos. Hay bastante gente que se ha producido lesiones auditivas graves y muy graves con los puñeteros frenos de boca.
Pero es verdad que disminuyen notablemente el retroceso, la sobreelevación del arma y mejoran la precisión. Por ejemplo: en los rifles esos de carbono Christensen Carbon Custom, el freno de boca, según el fabricante, mejora la precisión. Además, como el rifle se levanta menos, mejoras el encare y no pierdes tanto de vista el objetivo, lo que te facilita la repetición del disparo en caso de necesidad.
Ahora es cuestión de prioridades y de la cantidad de tiros que quieras pegar.
2. Si tu rifle no lleva la rosca de fábrica para el freno; un armero, pero un buen armero de verdad, puede hacerla. Pero cuidado, porque me parece que al no traerla de serie (de fábrica) el trabajito tiene que pasar, si no me equivoco, por el BOPE, para que la homologue. Los rifles que la traen de serie ya han pasado el trámite.
Eso se traduce en dinero y en no sé cuánto tiempo.
El .300 WM la verdad es que no me gusta. La relación entre sus prestaciones y sus incomodidades no me seduce. Su patada y su escándalo no guardan proporción con lo que te ofrece. Al final estás más pendiente del trancazo y del bufido que de hacer puntería. Quizá por eso se ven tantos y tan variados a buenos precios de segunda mano. Para hacer casi lo mismo, está el 7 mm RM que es mucho más agradable de disparar.
Pero en fin, "ca uno es ca uno" y "ca quien sus vicios" :lol: . Sé bueno y deja algún bicho vivo