Mensaje por Eugenia » 30 Oct 2011 17:31
Leo, un poco sorprendida, la forma en que algunos compañeros en el foro expresan sus opiniones. Cada cual es libre de decir lo que quiera, por supuesto, pero de la misma manera que unos defienden el uso de un determinado calibre para una actividad concreta, deben respetar que otros, para la misma actividad, utilicen un calibre distinto, incluso completamente distinto, se llame escopeta del 12 o .458 Lott. Dicho ésto, yo creo que cada especie admite una gama limitada de calibres y de proyectiles, más o menos óptimos, para que las piezas sean abatidas rápidamente y sin sufrimiento innecesario. Todos sabemos que con un proyectil en la gama de los 22, es posible, en teoría, matar un elefante. Si, con una probabilidad de 1 contra un millón, el tiro le entra por el ojo y le destroza el bulbo raquídeo, probablemente caerá, pero ningún cazador medianamente serio juega con esas probabilidades. Por éso, si te presentas en los Estados Unidos o en Canadá con un AR 15 en .223 Remington, que aquí son tan habituales como las escopetas del 12, con la intención de tirar un elk, no digamos ya un alce o un oso, seguro que no tiras. Y si vas a África con un arma similar para cazar alguna especie peligrosa e incluso no peligrosa de cierta envergadura, sencillamente, te van a prohibir cazar. Éso no quita para que el arma favorita de los furtivos africanos sea el AK 47 del 7.62mm. en modo automático, con el que matan elefantes y rinocerontes. A pesar de ello, con cierta frecuencia, el elefante o el rino es el que liquida al del AK 47.
Leo, un poco sorprendida, la forma en que algunos compañeros en el foro expresan sus opiniones. Cada cual es libre de decir lo que quiera, por supuesto, pero de la misma manera que unos defienden el uso de un determinado calibre para una actividad concreta, deben respetar que otros, para la misma actividad, utilicen un calibre distinto, incluso completamente distinto, se llame escopeta del 12 o .458 Lott. Dicho ésto, yo creo que cada especie admite una gama limitada de calibres y de proyectiles, más o menos óptimos, para que las piezas sean abatidas rápidamente y sin sufrimiento innecesario. Todos sabemos que con un proyectil en la gama de los 22, es posible, en teoría, matar un elefante. Si, con una probabilidad de 1 contra un millón, el tiro le entra por el ojo y le destroza el bulbo raquídeo, probablemente caerá, pero ningún cazador medianamente serio juega con esas probabilidades. Por éso, si te presentas en los Estados Unidos o en Canadá con un AR 15 en .223 Remington, que aquí son tan habituales como las escopetas del 12, con la intención de tirar un elk, no digamos ya un alce o un oso, seguro que no tiras. Y si vas a África con un arma similar para cazar alguna especie peligrosa e incluso no peligrosa de cierta envergadura, sencillamente, te van a prohibir cazar. Éso no quita para que el arma favorita de los furtivos africanos sea el AK 47 del 7.62mm. en modo automático, con el que matan elefantes y rinocerontes. A pesar de ello, con cierta frecuencia, el elefante o el rino es el que liquida al del AK 47.