Placa Antibalas VISM IIIA vs Escopeta: ¿Aguantará un disparo a 5 metros?

Placa Antibalas VISM IIIA vs Escopeta: ¿Aguantará un disparo a 5 metros?

Policial
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Hace poco os mostramos un estudio en el que poníamos a prueba las placas antibalas VISM. En él os contamos cosas sobre la marca VISM y su apuesta por la protección balística, las ventajas de la superfibra UHMWPE sobre la aramida y finalmente coronamos el artículo con una prueba balística.

La prueba consistió en analizar la resistencia de una placa antibalas VISM de nivel IIIA contra el calibre 9 mm. Por supuesto, el resultado fue un auténtico éxito -razón por la que hoy estamos aquí- y la placa consiguió parar todos los impactos con una sorprendente eficacia. Además quisimos afianzar este resultado con la repetición de la prueba, pero esta vez grabando todo en vídeo, sin cortes (podéis verlo en nuestra web).

Sin embargo, tenemos que confesaros algo: sabíamos que eso no iba a ser suficiente. Sabíamos que ibais a querer más. Por eso no nos extrañó nada que uno de los primeros comentarios que recibimos fuera: “¿y por qué no lo habéis probado con un calibre superior?”. Pues bien... ¡sí que lo habíamos hecho! Desde el número pasado teníamos claro que teníamos que averiguar cuál era el límite de las placas VISM IIIA, por lo que si habían conseguido parar munición de 9 mm a 1 metro de distancia... ¿por qué no probar con una escopeta calibre 12 a 5 metros?

Una prueba fundamental

Lo primero, dejemos claro que el nivel IIIA no está diseñado para detener este tipo de munición. De hecho, las pruebas oficiales se han realizado en calibre .44. Sin embargo, eso no quiere decir que este equipo balístico no ofrezca protección contra otros calibres, sino que no ha sido diseñado específicamente para ellos.

En España un chaleco antibalas tiene muchos requisitos para considerarse eficiente. Aparte de la seguridad mínima que debe ofrecer, también debe ser ligero (algo que el nivel IIIA ofrece). Sin embargo, hay un detalle que por pura estadística se convierte en algo vital: resistencia al impacto de un disparo de escopeta. Los números están ahí: un 78,9% de las armas civiles censadas en España son escopetas de caza (y ahora sumen las que no están censadas...). Cualquiera puede tener este tipo de arma, lo que también la convierte en la principal amenaza en los enfrentamientos armados. Aparte está el tema de que no necesitan un armero para su posesión...

Algunos diréis que hay placas antibalas creadas específicamente para impactos de esta potencia. Sí, pero también son más pesadas y ya se sabe que en España tener un chaleco antibalas que pese más de 3 kg, es condenarlo directamente al almacén.

Consideraciones previas

Antes de tan siquiera plantear la prueba, queremos dejaros clara una cosa: estamos hablando de un impacto directo de escopeta, a tan sólo 5 metros. Aunque parece de perogrullo decirlo, debemos dejarlo claro: el trauma provocado por un impacto de este tipo y a esta distancia es BRUTAL, con o sin protección balística.

La magia no existe, queridos lectores. Puede que en Hollywood los actores sobrevivan a disparos de .50 BMG, pero en la vida real una amenaza tan seria es difícil de superar. Sin embargo, existe otra verdad: con protección balística se puede sobrevivir, probablemente con un “bonito” recuerdo. Pero sin protección...

chaleco antibalas vism escopeta 5

Munición

En una prueba de este tipo es fundamental usar diferentes tipos de munición, no sólo para comprobar los diferentes efectos / traumas, sino para estar seguros de que la placa ofrece resistencia, sin importar el tipo de proyectil, ya que como dijo aquel sabio, “de un rifle podemos esperar una bala, pero de una escopeta podemos esperar todo”.

Para obtener una muestra fiable, seleccionamos 3 tipos de munición diferente:

-Winchester Buckshot: probamos el efecto de las tradicionales postas de plomo, unos proyectiles de gran tamaño y poder de parada.

-Remington Disintegrator: una vez más, analizamos el efecto de la polémica munición frangible, un ejemplo del que se puede esperar una penetración alta, evitando los posibles rebotes.

Placa VISM IIIA vs escopeta

Una vez más volvemos a nuestro banco de pruebas con las placas VISM dispuestas a llegar al límite. En este caso, como os comentábamos, usaremos una escopeta a 5 metros para testear la resistencia balística.

La prueba fue llevada a cabo una vez más por el Inspector Eugenio Martínez Salido, instructor de tiro y profesional de la seguridad con un largo recorrido. El arma empleada en la prueba fue una escopeta Benelli M3, una escopeta de tipo policial, un modelo alejado de la típica escopeta de caza pero muy válido para hacer un acercamiento a la realidad del tema. Por supuesto, la prueba se realizó en 3 tandas, cada una con su propia placa, ya que no tendría sentido -en este caso- combinar diferentes traumas, debido a la potencia del arma y a los distintos efectos según la munición.

De momento, os adelantamos que el proceso en directo fue realmente espectacular, ya que el trauma provocado en la placa podía apreciarse desde lejos, debido a su magnitud. Una cosa nos quedó clara: no querríamos ponernos en el lugar de la placa.

Disección de la placa VISM

Cuando recogimos los restos de la prueba balística, procedimos a preparar la disección tranquilamente, analizando con detenimiento los detalles.

Placa vs Postas Winchester

chaleco antibalas vism escopeta 2

Lo primero que vemos en la placa es que los proyectiles consiguen penetrar algunas capas, en concreto 3 / 25. Sin embargo, el tamaño de estos provoca una serie de agrupaciones que formaban serios daños a la estructura de la placa balística.

Aunque las postas no lograron atravesar la placa, el trauma era suficientemente pronunciado, como para poder intuir que cualquiera que reciba este impacto -con la placa-, tendrá una alta probabilidad de pasar una temporada en el dique seco... sin embargo, podemos aventurarnos a decir que tendría unas altas probabilidades de sobrevivir.

Placa vs Postas Frangibles

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En el caso de las postas frangibles, hablamos de un tipo de munición diseñada para evitar rebotes y con un índice de penetración mayor que otros ejemplos.

Tal como esperábamos, la munición frangible consiguió penetrar hasta la 8/25 capa, un efecto meritorio teniendo en cuenta la dispersión de los impactos. Sin embargo, la grata sorpresa nos la llevamos con el trauma, ya que comprobamos que era bastante liviano, teniendo en cuenta la potencia del arma en cuestión.

Placa vs Bala Federal

chaleco antibalas vism escopeta 4

Y el plato fuerte de la jornada fue sin duda la prueba con la munición Federal, en la que empleamos una bala de cobre de punta hueca.

No nos hacíamos ilusiones: es prácticamente imposible sobrevivir a un impacto de este calibre. Teniendo esto muy claro, nos parecía interesante enfrentar las placas VISM contra un poder de parada tan descomunal como este. El resultado... podéis verlo en la imagen adyacente.

Si bien el proyectil no consigue atravesar más de una capa, el impacto deforma severamente la zona afectada en la placa.

Desde luego, ¡no se puede decir que el resultado no sea impactante!

Agradecimientos

Damos las gracias al agente Eugenio Martínez por la realización de este análisis y a Blackrecon por la cesión de las placas balísticas.

Más información en www.blackrecon.com

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